Oleoducto Sierras Blancas – Estación de Bombeo Allen

Shell Argentina S.A.
Rio Negro

Contexto

El proyecto denominado “Oleoducto Sierras Blancas – Estación de Bombeo Allen” es una iniciativa de Shell Argentina S.A. que busca optimizar el transporte de hidrocarburos en la Cuenca Neuquina. El objetivo primordial es transportar la producción máxima estimada en 29.000 metros cúbicos diarios desde los bloques Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste (CASO), junto con aportes de terceros, hasta la localidad de Allen en Río Negro. Este desarrollo responde a la necesidad de expansión del negocio y a la mitigación de los riesgos logísticos asociados al uso intensivo de camiones cisterna en las rutas regionales. El trazado se extiende linealmente por aproximadamente 100 kilómetros, atravesando los departamentos de Añelo en la provincia del Neuquén y General Roca en la provincia de Río Negro. Socialmente, el área se caracteriza por una baja densidad poblacional en zonas rurales, donde predominan 32 puestos ganaderos activos dedicados principalmente a la cría extensiva de ganado caprino. La dinámica regional está fuertemente influenciada por la explotación de la formación Vaca Muerta, la cual ha transformado el perfil demográfico y económico de la zona en la última década.

Descripción Técnica

La obra consiste en la construcción y operación de un oleoducto de 18 pulgadas de diámetro, fabricado bajo norma Api 5L Schedule 30 y protegido con un recubrimiento exterior de tipo FBE (Fusion Bonded Epoxy). La modalidad de contratación prevista es EPC (Engineering, Procurement and Construction). El trazado se ha diseñado para correr de forma paralela a ductos existentes, manteniendo una distancia de seguridad de entre 30 y 40 metros con el ducto OLCP y utilizando la traza operada por OLDELVAL en el tramo final hacia Allen. El proceso constructivo incluye etapas de relevamiento topográfico, limpieza de pista, apertura de zanja de 1,20 metros de ancho, y el soterrado de la cañería a una profundidad mínima de 1,20 metros hasta el lomo del caño. En cruces críticos, como el Cañadón del Nene o rutas nacionales y provinciales, la profundidad de soterrado aumenta a 3 metros para garantizar la protección mecánica. Las instalaciones complementarias incluyen trampas lanzadoras y receptoras de scraper en las cabeceras y estaciones intermedias, además de un sistema de transmisión de datos por fibra óptica para el control operativo. La inversión estimada oscila entre los 110 y 115 millones de dólares, empleando un pico de mano de obra directa de hasta 60 personas.

Medio Físico

El proyecto se emplaza en un entorno semidesértico con características geológicas que presentan desafíos técnicos específicos. Los estudios de suelo preliminares identificaron zonas de alta dureza, lo que requiere un monitoreo geotécnico cada 500 a 1000 metros en sectores críticos. El movimiento de suelos para la apertura de pista y zanjeo es considerable, previendo la separación y preservación de la capa superficial de suelo orgánico (top soil) para su posterior restauración durante el coronamiento. En términos hidrológicos, el trazado intercepta cauces temporarios y cañadones, siendo el Cañadón del Nene el punto de mayor complejidad, donde se proyecta el uso de gaviones a profundidades de hasta 3 metros para proteger la integridad del ducto frente a crecidas aluvionales. Asimismo, el sistema de protección contra la corrosión empleará corriente impresa para asegurar la durabilidad del acero al carbono en contacto con el terreno.

Biodiversidad

La biodiversidad en el área de influencia está marcada por la presencia de actividades ganaderas tradicionales de tipo extensivo. No se detalla una lista exhaustiva de flora nativa en los fragmentos, pero se menciona el impacto de desmonte y desbroce necesario para la pista de servicio de 10 metros de ancho. En cuanto a la fauna, el relevamiento social identificó una población ganadera significativa que convive con la traza: 2.358 cabras, 853 vacunos, 776 equinos y 84 ovejas. La fauna silvestre relevante incluye depredadores como el puma (Puma concolor), zorros y gatos monteses, que representan una problemática preexistente para los crianceros locales. El proyecto prevé medidas para evitar que los obradores y residuos asimilables a domésticos actúen como atractores de jaurías de perros cimarrones o fauna silvestre, lo cual podría potenciar los ataques al ganado doméstico.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Social (PGS) se estructura en nueve programas diseñados para prevenir y mitigar impactos negativos, así como potenciar los beneficios locales. Los programas clave incluyen:

Conclusión

La Evaluación de Impacto concluye que, si bien el proyecto genera impactos negativos de magnitud leve a moderada en el medio físico y social, estos son gestionables mediante la implementación rigurosa del Plan de Gestión Social. La ocupación permanente del suelo por las instalaciones es el efecto más perdurable, pero se ve compensado por la dinamización de la economía regional y la seguridad que ofrece el transporte por ducto frente al terrestre. La clave del éxito socioambiental reside en el fortalecimiento de los canales de comunicación con los 32 puestos ganaderos y el cumplimiento justo de los acuerdos de servidumbre. El proyecto se integra en un contexto de apoyo estatal a la industria hidrocarburífera en Neuquén, mientras que en Río Negro requiere una gestión más sensible debido a la tradición agrícola del Alto Valle.

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