Contexto
El Proyecto Filo Colorado (FC) se localiza en las nacientes del Río Candado, específicamente en la zona del Filo Colorado y el arroyo homónimo, en el Departamento Andalgalá, Provincia de Catamarca. El proyecto abarca una superficie total de 5355,58 hectáreas que integran las minas Escondida, T13-TM, Filo Colorado y FC-2. La iniciativa es impulsada por la compañía MIM Argentina Exploraciones S.A., con el objetivo primordial de realizar una evaluación técnico-económica del yacimiento y su potencial desarrollo minero mediante tareas de prospección y exploración avanzada. El área se identifica como un sistema hidrotermal tipo pórfido con anomalías significativas de oro (Au), cobre (Cu) y molibdeno (Mo), donde la mineralización incluye pirita, calcopirita, covellina y molibdenita. Históricamente, el sitio ha sido objeto de estudios básicos por organismos como JIKA y el Servicio Minero Nacional (SEGEMAR), determinando la presencia de un stock porfídico de interés.
Descripción Técnica
La etapa de exploración proyectada por MIM se divide en tres fases: Estudios Ambientales y Evaluación Geológica Superficial (Fase I), Construcción de Camino y Campaña de Perforación (Fase II), y Prefactibilidad Económica (Fase III). El programa técnico contempla la realización de magnetometría terrestre, mapeo geológico y la ejecución de aproximadamente 6 sondajes de diamantina con una profundidad estimada de 400 metros cada uno. Para la construcción del camino de acceso principal y las plataformas de perforación, se prevé el uso de maquinaria pesada como topadoras y cargadoras frontales, además de equipos portátiles tipo Bobcat para zonas de alta pendiente. El campamento temporario tendrá capacidad para 15 a 20 personas y contará con instalaciones de cocina, letrinas con agregado de cal y zonas de acopio de muestras. El consumo de agua para la perforación diamantina se estima entre 200 y 500 litros por metro perforado, la cual se extraerá principalmente del Arroyo Filo Colorado o del Río Candado. Los fluidos de perforación utilizarán bentonita natural y aditivos biodegradables habilitados por las regulaciones vigentes.
Medio Físico
El área se inscribe en el tipo climático Templado Árido de Sierras y Bolsones, caracterizado por un marcado déficit hídrico anual y precipitaciones estivales que en las altas cumbres pueden manifestarse como nieve o granizo. Geológicamente, el sector pertenece a las Sierras Pampeanas, constituidas por bloques rígidos de basamento cristalino elevados por fallas inversas, predominando esquistos metamórficos como filitas y micacitas del Ciclo Pampeano. La hidrografía está dominada por la cuenca del Río Andalgalá, formada por los ríos Candado y Blanco. Un aspecto crítico del medio físico es la presencia de drenaje ácido natural de roca en el Arroyo Filo Colorado, con valores de pH registrados entre 3,03 y 3,13, lo que resulta en concentraciones elevadas de aluminio, cobre y manganeso que superan los niveles guía para bebida humana y ganadería. Los suelos son predominantemente inmaduros, destacando los Entisoles (Torriortentes líticos) en laderas empinadas y Aridisoles en zonas más estables, con alta susceptibilidad a la erosión hídrica y eólica.
Biodiversidad
Fitogeográficamente, el área abarca las provincias Altoandina y Puneña, con transiciones hacia ambientes más húmedos según el gradiente altitudinal. Por encima de los 4500 msnm la vegetación desaparece, mientras que en cotas inferiores predominan pastizales de gramíneas duras (Festuca ortophylla, Festuca hieronymi) y arbustales xerofíticos con especies como la Yareta (Azorella compacta), Cuernito (Adesmia nanolignea) y Tola vaquera. En cuanto a la fauna, el distrito andino alberga especies adaptadas a condiciones rigurosas; se ha confirmado la presencia de Guanacos (Lama guanicoe), Vizcachas de la sierra, Zorros colorados y Cóndores (Vultur gryphus). Existen especies con estatus de conservación comprometido o endémico que requieren cuidado especial, tales como la Taruca o Venado andino (Hippocamelus antisensis) y el Lagarto de Capillitas (Liolaemus capillitas), ambas consideradas especies amenazadas en la región.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas rigurosas para mitigar los impactos de la exploración. Se prioriza el control de la erosión mediante canaletas y barreras transversales en los caminos de acceso, limitando el ancho de las huellas a 4 metros. Para la protección del suelo, se exige el uso de membranas plásticas bajo los equipos de perforación para contener posibles derrames de hidrocarburos. La gestión de residuos incluye la separación en origen: los orgánicos y sólidos urbanos se trasladarán al vertedero de Santa María, mientras que los residuos peligrosos (aceites usados, lodos con aditivos no biodegradables) serán manejados por transportistas habilitados según la Ley 24.051. El plan de cierre garantiza la obturación de los pozos de perforación con tapones de cemento y la escarificación de áreas compactadas para facilitar la revegetación natural. Asimismo, se implementará un monitoreo arqueológico continuo para proteger hallazgos detectados en la traza del camino de acceso.
Conclusión
La evaluación de impacto ambiental concluye que el Proyecto Filo Colorado tendrá, en su etapa de exploración, un impacto mínimo y mayoritariamente reversible sobre los componentes del sistema ambiental. Los efectos negativos en la calidad del aire, ruido y polvo han sido calificados como de afectación baja y duración fugaz. Si bien existen impactos permanentes e irreversibles en el paisaje y la topografía local debido a la apertura de pistas, estos se consideran mitigables mediante la elección de trazas que minimicen la intrusión visual y la erosión. El proyecto presenta una incidencia positiva mesurada en la economía local a través de la contratación de personal y servicios en la Provincia de Catamarca. El cumplimiento estricto de las medidas de protección y el plan de cierre asegurará que el sistema retorne a condiciones seguras y sustentables tras la finalización de las actividades.