Evaluación de impacto ambiental de la cantera La Represa

Pequeños productores locales (Cantera La Represa)
San Luis

Contexto

Los estudios de impacto ambiental (EIA) son herramientas fundamentales para pronosticar las consecuencias de las actividades extractivas en su entorno. En Argentina, la legislación ambiental minera se rige principalmente por la Ley 24.585, la cual establece la obligatoriedad de estos estudios para emprendimientos de cualquier escala y etapa, desde la prospección hasta el cierre. El presente análisis se centra en la cantera La Represa, ubicada en el Partido del Totoral, departamento Pringles de la provincia de San Luis, aproximadamente a 50 km de la capital provincial. Esta zona, específicamente la localidad de Riocito, se destaca desde mediados del siglo XX por su auge en la explotación de rocas ornamentales como lajas, granitos y mármoles. La Represa ha sido seleccionada por ser la cantera más representativa en términos de producción en una región donde existen al menos 29 canteras registradas, aunque solo 10 se encuentran operativas. El objetivo del estudio es evaluar los pasivos ambientales mediante una matriz de doble entrada que genera un índice de importancia del pasivo ambiental (IM), permitiendo identificar impactos críticos para el entorno.

Descripción Técnica

La cantera La Represa se especializa en la producción de piedra laja azulina y negra, alcanzando una producción de 5000 toneladas por mes con reservas estimadas que superan las 300.000 toneladas. No obstante, la eficiencia del proceso es un desafío, ya que se estima que entre el 50% y 60% del volumen extraído constituye material de descarte o estéril. El ciclo de explotación se realiza a cielo abierto mediante un sistema de bancos que, en algunos frentes, superan los 20 metros de altura. La operación comienza con el destape de la escasa cubierta vegetal utilizando topadoras o cargadores frontales, seguido de voladuras de apertura. El laboreo es selectivo y utiliza perforaciones con wagon drill o martillos neumáticos en caso de encontrar vetas de otros minerales. El equipamiento principal consiste en cargadores frontales sobre ruedas, retroexcavadoras sobre orugas, compresores y camiones con capacidad de hasta 15 m3. Las voladuras principales se complementan con secundarias para reducir el tamaño de los bloques, facilitando su transporte y procesamiento posterior en la planta de corte.

Medio Físico

El yacimiento se emplaza sobre rocas del basamento cristalino compuestas por filitas y pizarras, formando una faja de 50 km de largo y hasta 2 km de ancho con inclinación casi vertical. Mineralógicamente, la laja pizarra contiene material clorítico-sericítico (54%), cuarzo (40%), calcita (3%) y minerales opacos (3%). El suelo presenta una capa orgánica muy delgada, y su afectación ha sido calificada como severa debido a la remoción mecánica y a los procesos erosivos acentuados por la pérdida de vegetación y la alteración del relieve. En cuanto al recurso hídrico, el impacto se considera moderado. El agua se utiliza primordialmente para refrigerar los discos de corte en las plantas de acabado, siendo transportada por camiones cisterna. Se destaca un sistema de economía circular donde el 90% del agua es reutilizada tras pasar por piletas de decantación sin agregados químicos. Sin embargo, la explotación altera el nivel piezométrico, provocando acumulación de agua en los huecos de la cantera que debe ser bombeada para permitir la continuidad del trabajo. El paisaje es el elemento físico más afectado, con una calificación de impacto crítico debido a la variación de geoformas y la presencia de escombreras que alcanzan las 1.200.000 toneladas.

Biodiversidad

El componente biótico sufre afectaciones significativas debido a la actividad minera. La flora de la zona, compuesta predominantemente por pastizales y bosques serranos en las Sierras Centrales de San Luis, experimenta una remoción severa de la cobertura vegetal en el área de trabajo. La vegetación varía según la altitud (entre 850 y 1.300 m), presentando especies arbóreas y arbustivas en las quebradas. En cuanto a la fauna, el impacto se clasifica como moderado, caracterizado principalmente por la migración de especies ante la perturbación del hábitat. La región alberga una diversidad notable de mamíferos como la laucha de campo, zorrino, vizcacha, pichiciego, mara, cuis chico, hurón menor y gato del pajonal, además de especies exóticas como el jabalí, ciervo colorado y liebre europea. Entre los reptiles se identifican lagartijas de los géneros Liolaemus y Homonota, matuastos, iguana colorada y la boa de las vizcacheras. El estudio indica que la pérdida de individuos es moderada, siendo el desplazamiento el efecto principal sobre la fauna local.

Plan de Gestión

Para mitigar los impactos negativos, especialmente los críticos y severos, el estudio propone diversas medidas de remediación y restauración. En el componente paisajístico, se recomienda reducir la altura de los bancos de explotación de los actuales 20-30 metros a un máximo de 15 metros, siguiendo estándares internacionales que facilitan la atenuación de taludes al finalizar la operación. Para el suelo y la flora, se plantea un plan de post-cierre que incluye el reacondicionamiento morfológico del terreno para integrarlo al paisaje circundante y asegurar un drenaje adecuado. Es crucial descompactar el terreno y corregir posibles problemas de alcalinidad o acidez para permitir el enraizamiento de especies vegetales. La revegetación debe realizarse seleccionando especies autóctonas o adaptadas que puedan subsistir bajo las condiciones locales, previo consenso sobre el uso futuro del suelo. Todas estas tareas de remediación deben ser evaluadas bajo un enfoque técnico-económico, priorizando los elementos con afectaciones críticas al finalizar el ciclo extractivo.

Conclusión

La evaluación de impacto ambiental de la cantera La Represa concluye que los componentes con afectación crítica son el físico (específicamente el paisaje) y el socioeconómico. Mientras que la modificación de las geoformas naturales y la percepción visual representan un impacto negativo crítico, la actividad minera genera un impacto positivo crítico para la población local. Los 83 habitantes de Riocito dependen casi exclusivamente de la extracción de piedra laja para su sustento, lo que ha resultado en un mejoramiento sustancial de su calidad de vida y niveles de ingreso familiar. En definitiva, el desafío del proyecto radica en equilibrar este motor económico vital con una gestión ambiental responsable que ejecute planes de restauración efectivos para minimizar el pasivo ambiental a largo plazo.

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