Diagnóstico de la Ciudad de Villa de Merlo: Plan de Ordenamiento Territorial y Código Urbanístico 2050

Municipalidad de la Villa de Merlo
San Luis

Contexto

Villa de Merlo se sitúa en el extremo nordeste de la Provincia de San Luis, limitada al este por la imponente Sierra de Comechingones y al norte por el arroyo Piedra Blanca. En las últimas décadas, la localidad ha experimentado un proceso de urbanización acelerado, duplicando su superficie construida desde el año 2001 hasta alcanzar las 1.942 hectáreas actuales. Este crecimiento se explica por fuertes corrientes migratorias atraídas por la calidad ambiental y las oportunidades laborales ligadas al turismo. El Departamento Junín, donde se inserta la villa, registró un aumento poblacional significativo, llegando a 40.361 habitantes en el censo de 2022. Históricamente, el desarrollo de la ciudad ha estado marcado por su transición de un antiguo paraje colonial y centro de salud respiratoria a un polo de servicios regionales y destino turístico nacional. Actualmente, la base productiva del municipio es el turismo y actividades complementarias como la construcción y el comercio mayorista y minorista. Sin embargo, esta expansión no ha contado con un marco de planificación integral actualizado, lo que ha generado desequilibrios estructurales en la ocupación del suelo y la provisión de infraestructuras básicas.

Descripción Técnica

El presente informe técnico constituye el Diagnóstico de la Ciudad de Villa de Merlo, etapa fundamental para la elaboración del Plan de Ordenamiento Territorial y el nuevo Código Urbanístico con horizonte al año 2050. El estudio fue desarrollado por el equipo asesor de Estudio Estrategias, bajo la coordinación de los arquitectos Marcelo Corti y Fernando Díaz Terreno. La metodología empleada incluyó recorridas interpretativas del territorio, entrevistas con funcionarios y técnicos municipales, y una revisión exhaustiva del marco normativo vigente, principalmente las Ordenanzas N° 744 y 757 del año 2000. El enfoque del trabajo se centra en la dimensión físico-territorial, integrando aspectos sociales, ambientales, económicos y jurídico-institucionales. El objetivo primordial es establecer un punto de partida técnico que permita definir el modelo actual y tendencial para, posteriormente, diseñar el modelo de ciudad deseado. El plan clasifica las actuaciones urbanas en políticas, programas y proyectos (PPyP), permitiendo una gestión operativa más eficiente de los tiempos y presupuestos públicos.

Medio Físico

El entorno geográfico de Merlo pertenece al sistema de las Sierras Pampeanas, específicamente a la unidad de las Sierras de Comechingones, caracterizada por una evolución geológica compleja y una estructura de paisaje en escalones definida por fallas. El relieve presenta pendientes abruptas hacia el oeste y zonas pedemontanas que conectan con la planicie aluvial. El sistema hidrológico es de régimen torrencial, con cursos de agua superficiales como los ríos Piedras Blancas y El Molino, y los arroyos El Tigre y Juan Pérez. Estos sistemas presentan una rápida infiltración y están íntegramente conectados con el acuífero libre alojado en el macizo rocoso y sedimentario. La zona pedemontana es crítica por ser el área de recarga preferencial del sistema acuífero, otorgándole un valor hidrológico muy alto. No obstante, la región presenta vulnerabilidades geológicas ante deslizamientos en laderas con pendientes superiores al 30% y riesgos de aluviones ante precipitaciones torrenciales extraordinarias. Adicionalmente, se identifica la falla activa El Molino, lo que indica un peligro sísmico latente en la zona.

Biodiversidad

La biodiversidad de la zona posee un carácter único por ser el punto de convergencia de dos ecorregiones amenazadas: el Chaco Serrano y el Espinal. El área constituye el límite más austral para especies nor-andinas, albergando una concurrencia llamativa de corrientes florísticas austro-brasileras, pampeanas y patagónicas. Se identifican unidades de vegetación críticas como los pastizales de altura, el Mollar —comunidad endémica del lado occidental de la sierra— y los bosques de espinal. El Tabaquillo (Polylepis australis) destaca como especie leñosa fundamental en los enclaves forestales de montaña. La fauna nativa, incluyendo especies emblemáticas como el cóndor, se encuentra bajo presión debido al avistaje no controlado y la práctica de deportes de aventura. Las principales amenazas identificadas son el sobrepastoreo, los incendios forestales recurrentes —como el que afectó 1.100 hectáreas en 2019— y el avance de especies exóticas invasoras como el siempreverde, la acacia negra y la zarzamora, que desplazan a las comunidades autóctonas.

Plan de Gestión

La estrategia de gestión se articula en torno a cinco objetivos estratégicos: lograr una ciudad turística, diversificada, sostenible, regenerativa y equitativa. En materia ambiental, se recomienda establecer zonas intangibles o núcleos de conservación, especialmente en la zona sur, y áreas de amortiguación donde la intervención humana sea mínimamente intrusiva. Para la protección hídrica, se propone dejar márgenes de protección de entre 100 y 150 metros en ambos lados de los arroyos para que funcionen como biocorredores. Respecto a los residuos sólidos, el diagnóstico señala la obsolescencia de la planta El Jote en Carpintería, que solo recupera un 2,25% de los materiales, y la necesidad de una auténtica Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) que incluya separación en origen. En infraestructura, es imperativo avanzar en un Plan Maestro del Agua para gestionar la crisis hídrica recurrente y proyectar una red de desagües cloacales domiciliarios, ya que actualmente el 90% de la ciudad utiliza pozos ciegos. También se impulsa la creación de un Mercado Municipal de Economía Social para fortalecer el Nodo Agroecológico Territorial.

Conclusión

El diagnóstico concluye que Villa de Merlo se encuentra en una etapa crítica de transformación, donde el salto de poblado serrano a ciudad prestadora de servicios pone en riesgo su fragilidad ambiental y paisajística. Resulta indispensable determinar con precisión la capacidad de carga del territorio para definir límites reales al crecimiento de la mancha urbana y evitar la dispersión hacia áreas de alto valor ecológico. El marco normativo vigente (Ord. 744/2000) presenta graves inconsistencias, excesiva zonificación y ha sido desvirtuado por numerosas excepciones, por lo que se recomienda su reemplazo integral por un nuevo Código Urbanístico. La futura gestión territorial debe priorizar la protección del patrimonio histórico y arquitectónico, hoy desguarnecido, y la implementación de tecnologías constructivas sustentables. Finalmente, la efectividad de estas políticas dependerá de una gobernanza regional coordinada con los municipios vecinos del Corredor Biocomechingones y la provincia, aprovechando la actual alineación política para concretar obras de infraestructura estratégicas.

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