Contexto
El proyecto consiste en la puesta en funcionamiento y operación de una estructura soporte para antenas de telefonía celular de 25 metros de altura en la ciudad de General Pico, Departamento Maracó, Provincia de La Pampa. El predio se localiza específicamente en la Calle 104, entre las calles 25 de Mayo y 20 de Septiembre, dentro de una zona urbana caracterizada por viviendas de baja altura y colindando con las instalaciones deportivas del Club Ferrocarril Oeste. La iniciativa es impulsada por la empresa TORRESEC ARGENTINA SA, cuyo objetivo principal es el arrendamiento de esta infraestructura pasiva a distintos operadores de telecomunicaciones para expandir la cobertura y mejorar la calidad del servicio móvil en la región. La selección del sitio se basó en un estudio de 'punto cero' para optimizar la red de celdas existente, considerando la factibilidad técnica, normativa municipal y el acceso a servicios de energía eléctrica.
Descripción Técnica
La infraestructura técnica se compone de una torre autosoportada de 19 metros de altura, construida con montantes tubulares y perfiles laminados en caliente, sobre la cual se disponen 6 metros adicionales destinados a la ubicación de antenas de operadores y un sistema de pararrayos, alcanzando una altura final de 25 metros. El lote tiene una superficie total de 108 m², de los cuales se utilizan 84 m² para el recinto de equipos, que incluye plateas de hormigón armado, tableros eléctricos y bandejas portacables. La alimentación eléctrica es trifásica, con una potencia instalada estimada de 6 KW, diseñada bajo normas de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA) e incluyendo un tablero principal, jabalinas de puesta a tierra (PAT) y toma para grupo electrógeno móvil. El sistema de puesta a tierra utiliza un anillo subterráneo de cobre y soldaduras cuproaluminotérmicas para protección contra descargas atmosféricas y seguridad del personal. Tecnológicamente, la estructura está preparada para soportar equipos UMTS (3G) y LTE (4G), operando en rangos de frecuencia de 700 MHz a 2100 MHz.
Medio Físico
Desde el punto de vista geológico, la zona se sitúa en la unidad de la Llanura Pampeana con modelado eólico superimpuesto, presentando un relieve predominantemente llano con una suave pendiente hacia el este. La sismicidad es nula (Nivel 0), lo que indica una probabilidad mínima de eventos sísmicos según el INPRES. El clima es semi-húmedo y templado, con una media anual de precipitaciones entre 600 y 800 mm, concentradas principalmente entre octubre y marzo. Hidrológicamente, el sitio se ubica sobre el acuífero Pico-Dorila, con niveles freáticos que oscilan entre los 2 y 4 metros de profundidad. Los suelos corresponden a la Planicie medanosa ondulada, dominados por Haplustoles énticos y Ustipsamentes típicos de familia arenosa, caracterizados por un buen drenaje pero con una estructura escasa que los hace susceptibles a la erosión hídrica y eólica.
Biodiversidad
El entorno del proyecto es netamente urbano, lo que ha resultado en el reemplazo de la vegetación natural original (estepa gramínea) por sistemas de parquizado y especies exóticas introducidas como eucaliptos, pinos y fresnos. No se han detectado especies amenazadas o en peligro de extinción en el sitio de emplazamiento directo debido a la degradación antrópica previa. La fauna local está compuesta por especies adaptadas a entornos rurales y urbanos, incluyendo mamíferos como el cuis y la comadreja overa, y una variada avifauna que cuenta con horneros, teros, chimangos y gorriones. Cabe destacar que a 6 km del lote se encuentra la Reserva Natural Urbana Benicio Delfín Pérez, un área protegida de 171 hectáreas que alberga más de 130 especies de aves y mil ejemplares arbóreos autóctonos, funcionando como un refugio vital para la biodiversidad regional.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas y correctivas para las fases de operación y mantenimiento. Se incluyen programas de monitoreo periódico de Radiaciones No Ionizantes (RNI) para asegurar el cumplimiento de los límites establecidos por la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones no Ionizantes (ICNIRP) y la normativa nacional (Res. 202/95). El mantenimiento preventivo abarca inspecciones de la verticalidad de la torre, ajuste de bulonería, control de corrosión y verificación del sistema de balizamiento nocturno. Para contingencias, se han definido protocolos específicos ante derrames de aceites o ácidos de baterías, incendios (utilizando extintores ecológicos FM-200) y riesgos estructurales, exigiendo que el personal cuente con kits antiderrames y capacitación en seguridad e higiene. La gestión de residuos diferencia entre asimilables a urbanos y peligrosos, garantizando su disposición final a través de gestores autorizados.
Conclusión
El Estudio de Impacto Ambiental concluye que la instalación de la estructura soporte no genera impactos negativos significativos sobre el medio ambiente o la sociedad. Los efectos más notorios, como la alteración visual del paisaje urbano y las emisiones de RNI, se clasifican como moderados y son mitigados mediante la mimetización de la estructura y el monitoreo continuo de los niveles de potencia. Por el contrario, el proyecto genera impactos positivos significativos al mejorar la infraestructura de telecomunicaciones, facilitar el acceso a servicios de banda ancha (4G LTE) y dinamizar la economía local a través de la contratación de mano de obra especializada para el mantenimiento. La implementación rigurosa del Plan de Gestión Ambiental y el cumplimiento de las normativas estructurales (CIRSOC) aseguran la sostenibilidad técnica y ambiental de la obra durante su vida útil estimada de 10 años.