Contexto
La Manifestación General de Impacto Ambiental del Master Plan del proyecto denominado “Centro Turístico Sustentable de Alta Montaña El Azufre” ha sido elaborada por la Fundación Universidad Nacional de Cuyo (FUNC) a solicitud de la empresa El Azufre S.A.. El proyecto se localiza en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza, específicamente en los Sectores 1, 3 y 8 del Campo Potreros de Cordillera Norte, cubriendo un polígono de aproximadamente 12.455 hectáreas. Este desarrollo se enmarca en la Ley Provincial 5961/92 y su Decreto Reglamentario 2109/94 para la evaluación de impacto ambiental. El sitio se encuentra en una zona remota de alta montaña, a unos 90 km al noroeste de la localidad de Las Loicas, con acceso principal a través de la Ruta Provincial N° 226, que conecta con el Paso Internacional Planchón-Vergara. La propuesta surge con una visión de triple impacto —ambiental, social y económico—, buscando posicionar a Mendoza como un referente en turismo de nieve sustentable.
Descripción Técnica
El proyecto consiste en el diseño, construcción y operación de un centro turístico operativo durante todo el año, con el esquí como atracción principal durante el invierno y actividades de aventura en verano. El Master Plan contempla un desarrollo en tres fases estratégicas de tres años cada una, alcanzando el pleno funcionamiento en un plazo de 9 a 10 años. La capacidad total del centro es de 3.500 camas, distribuidas para 2.500 huéspedes y 1.000 empleados. La intervención directa permanente se limita al 3% de la superficie total del terreno, con una superficie cubierta estimada de 75.000 metros cuadrados. El complejo se organiza en tres centros urbanos principales: Punilla Central (donde se concentra el 57% de las camas), Punilla Oeste y Peteroa, además de un sector administrativo en Azufre Central.
Entre las especificaciones técnicas más innovadoras se encuentran:
- Construcción Modular: Se prioriza la fabricación de módulos fuera del sitio (off-site) en Mendoza para reducir el impacto vehicular, los residuos de obra y las emisiones de CO2.
- Energía Renovable: El suministro es de tipo Smart Off-Grid, combinando 24 MW de energía solar fotovoltaica y 2 MW de energía eólica, con almacenamiento en baterías de litio de 31 MWh.
- Gestión Hídrica: Sistema de tratamiento de efluentes de lodos activados con reactor de lecho móvil (MBBR) y tratamiento terciario por filtración y cloración, permitiendo el reúso de aguas grises en inodoros y servicios.
- Movilidad: Diseño de pistas que permiten el acceso esquiable (ski-in/ski-out) a las viviendas, minimizando el flujo de vehículos internos en invierno.
Medio Físico
El área operativa se sitúa por encima de los 2.400 msnm en la Cordillera Principal, caracterizada por un relieve montañoso de gran magnitud con cumbres que alcanzan los 4.010 msnm. La geología regional revela una historia de 200 millones de años, con sedimentitas marinas jurásicas y potentes capas de yeso, sobre las cuales se sobrepone una intensa actividad volcánica vinculada a la subducción de la Placa de Nazca. El rasgo geomorfológico más prominente es el valle del río Valenzuela y el arroyo de los Ciegos, que presenta un diseño en “U” típico de la erosión glaciaria antigua. El sistema hidrográfico es de régimen nival, alimentado casi exclusivamente por el derretimiento de nieve y glaciares como El Peñón y Azufre. Un factor condicionante de seguridad es la cercanía al Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, cuya actividad explosiva de baja intensidad es monitoreada por el SEGEMAR debido a su riesgo relativo.
Biodiversidad
La biodiversidad del área está íntimamente ligada a los ecosistemas de humedales altoandinos conocidos como vegas o bofidales. Estos ambientes son considerados prioritarios para la conservación según criterios de la Convención Ramsar, ya que actúan como purificadores de agua, almacenes de carbono y centros de alta biodiversidad en entornos áridos de montaña. Los estudios de flora identificaron 25 especies vegetales en las vegas con una cobertura continua de hasta el 70%, mientras que en las laderas la riqueza disminuye a 22 especies con solo un 5% de cobertura. En cuanto a la fauna, las vegas son vitales para la avifauna, registrándose 22 especies de aves. Es de especial relevancia la presencia de especies migratorias transhemisféricas como el playero de Baird (Calidris bairdii), que utiliza estos humedales como estaciones de reabastecimiento energético en sus rutas continentales. Para proteger estos hábitats, el proyecto impone un retiro de seguridad de 30 metros para cualquier construcción.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental se estructura a través de un Plan de Vigilancia Ambiental (PCVA) que detalla 25 programas de control ambiental (PCA) para las etapas de construcción y operación. Para la etapa de construcción, se destacan medidas de control de erosión, preservación de suelos y gestión de residuos industriales. Uno de los puntos críticos es el Programa de Preservación del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico (PCA 13), dado que la zona posee un alto potencial de hallazgos que cubren los últimos 10.000 años de poblamiento humano. En la etapa operativa, la gestión se centra en:
- Inclusión Social: Un plan para asegurar que el 70% de la mano de obra sea local de Malargüe y promover el desarrollo de proveedores regionales.
- Soluciones Basadas en la Naturaleza: Se propone la infiltración de efluentes tratados para recargar los humedales naturales y la creación de humedales artificiales.
- Gestión de Residuos: Un sistema de separación en origen con compostaje in situ de la fracción orgánica (45%) y envío de reciclables a la cooperativa Ñuke Mapú.
Conclusión
La evaluación concluye que el proyecto es ambientalmente viable si se cumple estrictamente con las medidas del PCVA. Aunque se identifican impactos críticos sobre el patrimonio arqueológico y severos sobre la estructura del suelo, estos son considerados mitigables y compensables mediante protocolos técnicos de rescate y restauración. El proyecto representa una inversión de 200 millones de dólares con un potencial transformador para la economía de Malargüe, previéndose un incremento del 75% en el empleo formal del sector servicios turísticos al décimo año. La sinergia entre la tecnología de vanguardia y la preservación de los ecosistemas de alta montaña permite proyectar un modelo de turismo sustentable único en Sudamérica.