Contexto
El Proyecto Diamante Sosneado se localiza en los departamentos de San Rafael y Malargüe, en la provincia de Mendoza, abarcando una vasta superficie de 234.256,5 hectáreas. Este emprendimiento surge de la necesidad de profundizar el conocimiento geológico sobre los recursos de salmuera en la zona, basándose en indicios previos de presencia de litio en muestras superficiales analizadas por la empresa proponente. Geográficamente, se sitúa a unos 15 km de la localidad de El Sosneado y a 50 km de San Rafael, utilizando como principal vía de acceso la Ruta Nacional N° 144. Un aspecto crítico del contexto es que el área del proyecto solapa parcialmente con la Reserva Natural Lagunas las Salinas, un área protegida provincial establecida por la Ley 6965 para conservar el sistema hídrico integral y la biodiversidad asociada. Además, el territorio se encuentra bajo la influencia del Observatorio de rayos cósmicos Pierre Auger, lo que añade una capa de sensibilidad tecnológica y científica al entorno de estudio debido a la presencia de detectores de superficie distribuidos en el terreno.
Descripción Técnica
La propuesta de exploración se divide fundamentalmente en dos etapas técnicas correlativas. La Etapa 1 comprende el mapeo geológico detallado y estudios geofísicos mediante el método magneto-telúrico para observar la resistividad del subsuelo e identificar zonas con alta probabilidad de contener salmueras. Se prevé el uso de vehículos 4x4 y radioespectrómetros sin necesidad de generar nuevas huellas, aprovechando picadas existentes de la actividad petrolera. De obtenerse resultados promisorios, se avanzará a la Etapa 2, que consiste en la perforación de pozos exploratorios con profundidades estimadas entre 90 y 600 metros. Los métodos de perforación seleccionados son la rotación por aire reverso (RC) y la perforación diamantina (DDH) con recuperación de testigos. Es importante destacar que el agua para uso industrial será transportada mediante camiones cisterna desde proveedores habilitados en San Rafael, evitando la extracción de recursos hídricos locales durante las operaciones. El personal estimado varía entre 3 y 8 personas por frente de exploración, y se utilizarán instalaciones preexistentes de Salinas del Diamante para evitar la construcción de campamentos permanentes.
Medio Físico
El entorno físico se caracteriza por un clima predominantemente desértico y semiárido, con inviernos fríos y veranos cálidos, registrándose precipitaciones escasas con un promedio anual histórico de 274,30 mm. Geológicamente, el área se asienta sobre formaciones que incluyen depósitos fluviales, aluviales y eólicos de diversas edades, destacando la presencia de filitas y esquistos en formaciones como La Horqueta. La hidrología superficial está marcada por las cuencas de los ríos Atuel y Salado, así como arroyos menores como El Lechuzo y El Toro, los cuales drenan hacia el dique El Nihuil o hacia la laguna Llancanelo en el sur. Desde la perspectiva edafológica, predominan los suelos del orden Entisol y Aridisol, caracterizados por su escaso desarrollo, texturas medias a gruesas y una marcada escasez de agua en el perfil durante gran parte del año. Los vientos dominantes provienen de las direcciones Oeste, Noreste y Suroeste, con velocidades promedio cercanas a los 9,36 km/h, aunque se han registrado ráfagas máximas de hasta 96 km/h.
Biodiversidad
La flora de la región está compuesta por siete unidades fisonómicas principales, donde sobresalen la estepa arbustiva, la estepa herbácea y los humedales o vegas de gran valor ecológico. Entre las especies vegetales se mencionan el coirón (Stipa sp.), el alpataco (Prosopis alpataco) y la jarilla (Larrea sp.). La fauna es diversa y cuenta con especies bajo distintos grados de conservación; se destaca la presencia potencial del flamenco austral (Phoenicopterus chilensis), categorizado como vulnerable, y el gato montés (Oncifelis geoffroyi). Otros mamíferos comunes incluyen al guanaco, el puma y el zorro gris. El área de influencia indirecta incluye el humedal de Llancanelo, un sitio Ramsar de importancia internacional por su biodiversidad aviar y su rol como ruta migratoria para más de 150 especies de aves. La gestión ambiental pone especial énfasis en la protección de las vegas, considerándolas áreas de cautela debido a su fragilidad y rol como fuente de agua y alimento para la fauna local.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) diseñadas para mitigar y prevenir los impactos identificados. Entre las medidas más relevantes se encuentra la "Liberación Ambiental de Áreas" (MPA 03), que exige la verificación in situ por especialistas antes de cualquier movimiento de suelo para evitar la afectación de humedales o restos arqueológicos. Asimismo, se contempla un Plan de Manejo de Residuos (MPA 05) que clasifica los desechos en industriales, domésticos y peligrosos, asegurando su almacenamiento en contenedores adecuados y su retiro por gestores habilitados. El Plan de Manejo del Recurso Hídrico (MPA 07) impone restricciones estrictas en la construcción de pozos y el sellado de acuíferos con cemento bentónico para prevenir la contaminación cruzada o el ingreso de agua superficial. También se incluye un protocolo de actuación ante hallazgos arqueológicos y paleontológicos fortuitos, dada la sensibilidad histórica del valle del Atuel. Finalmente, se prioriza la contratación de mano de obra local y la relación constante con las comunidades de El Sosneado y San Rafael a través de un Plan de Relaciones con la Comunidad (MPA 11).
Conclusión
En conclusión, el Informe de Impacto Ambiental determina que el Proyecto Diamante Sosneado es ambientalmente viable en su etapa de exploración inicial. Esta viabilidad se sustenta en que las actividades previstas son de baja intensidad, temporales y se localizarán preferentemente sobre huellas y sectores ya intervenidos por la industria petrolera o salinera preexistente. Los impactos negativos identificados, tales como la remoción localizada de vegetación o el aumento temporal de los niveles de ruido, se consideran compatibles o irrelevantes siempre que se apliquen rigurosamente las medidas de mitigación y los estándares operacionales descritos. Por el contrario, el proyecto ofrece impactos positivos significativos en términos de generación de empleo local y la producción de información hidrogeológica y geofísica de alto valor, lo que contribuirá al conocimiento científico de la provincia de Mendoza sobre la gestión sustentable de sus recursos hídricos y mineros en la región.