Contexto
El proyecto consiste en la Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS) para la construcción del 'Acueducto Ganadero Monte Comán – La Horqueta', ubicado en los departamentos de San Rafael y La Paz, en la provincia de Mendoza. Esta iniciativa surge ante la necesidad de fomentar la sustentabilidad de la actividad ganadera en el sector centro-este de la provincia, integrando los oasis con las zonas de secano según los lineamientos del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial. La zona de intervención abarca una superficie aproximada de 558.376 hectáreas y busca beneficiar a unos 80 productores que actualmente enfrentan serias limitaciones por la escasa disponibilidad de agua en cantidad y calidad suficiente para el ganado. El sector ganadero local ha cobrado importancia debido al desplazamiento del stock ganadero desde las zonas pampeanas hacia tierras áridas por el avance de la frontera agrícola.
Descripción Técnica
La infraestructura prevista contempla tres componentes principales: infraestructura, capacitación y asistencia técnica, y fortalecimiento institucional. En términos de ingeniería, la obra se divide en sistemas de abastecimiento, almacenamiento y distribución. El abastecimiento se realizará mediante la construcción de dos pozos profundos (uno de respaldo) en la margen izquierda del río Diamante, con una profundidad estimada de 150 metros y un caudal de diseño de 30,2 l/s. Se incluye una tubería de acero de 6 pulgadas para vincular los pozos con un reservorio principal de 8.064 m³, diseñado para garantizar una reserva de 3,5 días de consumo. La red de distribución consta de tuberías presurizadas de PVC (tramo principal de 315 mm) que recorren caminos ganaderos y rutas para minimizar la afectación de campos privados, entregando el agua en bornas comunitarias situadas a no más de 5 km de cada predio.
Medio Físico
El área de estudio se emplaza en la llanura oriental de Mendoza, específicamente en la denominada Travesía del Tunuyán. El clima es semiárido, con precipitaciones medias anuales que oscilan entre los 300 y 400 mm, concentradas en el periodo estival. Geomorfológicamente, la región se caracteriza por ser una llanura de acumulación con presencia de médanos fijos y semifijos por la vegetación, además de cauces secos que solo se activan ante crecidas extraordinarias. Los suelos predominantes pertenecen al orden de los Entisoles, específicamente Torripsamentes típicos y Torrifluventes típicos en las planicies aluviales de los ríos Diamante y Atuel, con texturas mayoritariamente arenosas y limosas. Hidrológicamente, la zona depende de acuíferos subterráneos que presentan alta salinidad y niveles elevados de sulfatos y arsénico en ciertos sectores, lo que justifica la necesidad del acueducto.
Biodiversidad
Biogeográficamente, el territorio se sitúa en la Provincia del Monte, caracterizada por un mosaico de estepa arbustiva dominada por jarillas (Larrea sp.) y bosques abiertos de algarrobo dulce (Prosopis flexuosa). La flora incluye especies como el chañar (Geoffroea decorticans) y diversas comunidades halófilas en cuencas endorreicas. En cuanto a la fauna, se destaca la presencia de especies endémicas y vulnerables como el pichiciego (Chlamyphorus truncatus), el puma (Puma concolor), el ñandú común (Rhea americana) y la tortuga terrestre argentina (Chelonoidis chilensis). La zona de proyecto no afecta directamente áreas naturales protegidas, aunque se encuentra cerca de la Reserva de Biósfera de Ñacuñán. El ecosistema presenta una vulnerabilidad moderada a alta frente a la presión antrópica, con riesgos significativos de desertificación por sobrepastoreo e incendios recurrentes.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAS) propone medidas preventivas, mitigadoras y correctivas para las etapas de construcción y operación. Durante la construcción, las fichas de gestión incluyen el almacenamiento seguro de sustancias peligrosas, control de calidad del aire para mitigar polvo y ruidos, gestión de residuos sólidos y efluentes cloacales, y la preservación de flora y fauna mediante la delimitación estricta de áreas de trabajo. Se destaca el Plan de Afectación de Activos (PAA) para gestionar servidumbres de paso en terrenos privados. En la fase de operación, se implementará un Programa de Conservación Ambiental centrado en capacitaciones sobre el manejo del bosque nativo y un Plan de Contingencias para el monitoreo de la calidad del agua y la prevención de incendios forestales. La Unidad Ejecutora del Proyecto (UEP) será responsable de supervisar estas acciones junto al Departamento General de Irrigación.
Conclusión
El estudio concluye que el proyecto se clasifica en la Categoría B, indicando impactos moderados que son técnica y ambientalmente mitigables. Los beneficios sociales y económicos son significativos, destacándose la mejora en las condiciones de vida de la población rural, la estabilización de la producción ganadera y la mitigación de los procesos de desertificación al permitir un pastoreo más racional y uniforme. Aunque se identificaron impactos negativos severos como la degradación temporal de suelos y riesgos de emergencias tecnológicas durante las obras, la aplicación rigurosa del PGAS y el cumplimiento del marco legal provincial aseguran la viabilidad del acueducto como una herramienta de desarrollo rural sustentable para Mendoza.