Proyecto PSJ Cobre Mendocino - Capítulo II

Minera San Jorge S.A.
Mendoza

Contexto

El Proyecto minero PSJ Cobre Mendocino se localiza en el distrito Uspallata, departamento Las Heras, provincia de Mendoza, Argentina. Se sitúa específicamente en la precordillera mendocina, a una altura que oscila entre los 2.400 y 2.900 m s.n.m.. El Informe de Impacto Ambiental (IIA) para la etapa de explotación fue preparado por la consultora GT Ingeniería SA para la empresa titular Minera San Jorge S.A.. Este estudio integra una extensa línea de base ambiental y social desarrollada a lo largo de décadas, con campañas que se remontan a 1997 y actualizaciones sistemáticas hasta diciembre de 2024. El marco legal que rige esta evaluación incluye el inciso a) del artículo 263 del Código de Minería y el Decreto provincial 820/06. El área de emplazamiento se encuentra en la propiedad superficiaria Estancia Yalguaraz, la cual es propiedad de la empresa proponente, eliminando la necesidad de servidumbres de paso externas en el área central. El entorno social se define principalmente por la localidad de Uspallata, situada a unos 40 km, y diversos parajes rurales como Tambillos y San Alberto.

Descripción Técnica

La etapa de explotación del proyecto PSJ se centra en la extracción de cobre mediante minería a cielo abierto. Las instalaciones principales comprenden un tajo o 'open pit' que ocupa una superficie de aproximadamente 138,19 hectáreas. El complejo industrial se completa con escombreras de estériles (114,86 ha), escombreras de mineral de baja ley (101,70 ha) y de óxidos (0,53 ha). Un componente crítico es el depósito de colas, que abarca una superficie de 216 hectáreas para el almacenamiento de los residuos del proceso de flotación. Técnicamente, el proyecto requiere un suministro constante de agua dulce estimado en 141 l/s, el cual se obtendrá mediante una obra de toma en el arroyo El Tigre. La infraestructura incluye además una planta de proceso, talleres, almacenes, campamento y una planta de tratamiento de efluentes. El área total de las concesiones mineras alcanza las 9.987,5 hectáreas, abarcando 8 manifestaciones de descubrimiento y 68 estacas minas en su porción central.

Medio Físico

El proyecto se ubica en el piedemonte de la Cordillera Frontal, en una estructura geomorfológica tipo graben separada por el valle de Calingasta-Uspallata. La geología local está conformada por unidades que van desde el Devónico (Grupo Ciénaga del Medio) hasta el Pérmico-Triásico (Grupo Choiyoi). Climáticamente, la zona presenta una aridez extrema con un régimen mixto nival-pluvial; las precipitaciones medias anuales varían entre 63 mm en zonas bajas y 213 mm en la estación San Jorge. La hidrología se divide en dos cuencas: la cuenca endorreica Ciénaga de Yalguaraz al norte y la cuenca de Uspallata al sur. Un factor determinante es la sismología, ya que el área se encuentra en la Zona Sísmica 4 de Argentina, categorizada como de peligrosidad muy elevada, habiendo registrado históricamente terremotos de intensidad IX en la escala de Mercalli en la región de Mendoza. Los suelos se clasifican como Entisoles, predominantemente de los subórdenes Torrifluventes y Torriorthentes, caracterizados por un escaso desarrollo de horizontes y texturas franco-arenosas con abundante esqueleto grueso.

Biodiversidad

El ecosistema corresponde a la ecorregión del Monte de Sierras y Bolsones, con influencias de la provincia fitogeográfica de la Puna por encima de los 3.000 m s.n.m.. Se han registrado un total de 172 especies vegetales, destacando cinco especies endémicas con categoría 5 de conservación (PlanEAR): Bowlesia ruiz-lealii, Senecio uspallatensis, Pterocactus reticulatus, Puna clavarioides y Sphaeralcea philippiana. En cuanto a la fauna, se han identificado 123 especies de vertebrados. Entre las especies de mayor interés de conservación se encuentran el Cóndor Andino (Vultur gryphus), categorizado como Vulnerable a nivel global y nacional, y el Choique (Rhea pennata). La mastofauna incluye poblaciones de Guanaco (Lama guanicoe), Puma (Puma concolor) y diversas especies de zorros. El arroyo El Tigre presenta una población establecida de la especie exótica invasora Trucha Arcoíris (Oncorhynchus mykiss), la cual afecta el reclutamiento del anfibio nativo Rhinella spinulosa.

Plan de Gestión

El plan de gestión ambiental se fundamenta en un monitoreo continuo de los componentes críticos. Para el recurso hídrico, se ha establecido la necesidad de mantener un caudal ecológico mínimo de 0,15 m³/s en el arroyo El Tigre para preservar el hábitat de macroinvertebrados como Massartellopsis irarrazavalli. En calidad de aire, se realizan mediciones de material particulado (PM10 y PM2,5) y sedimentable, así como gases de combustión. La gestión del patrimonio arqueológico es prioritaria debido a la presencia de 34 puntos arqueológicos identificados, incluyendo un hipotético tramo del Camino del Inca (Qhapaq Ñan), declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, el cual requiere un área de amortiguación específica. El control de ruido basal se realiza en puntos estratégicos como el campamento y el acceso al proyecto para mitigar molestias a la fauna y pobladores cercanos. Adicionalmente, el proyecto debe considerar medidas de adaptación al cambio climático, ante una tendencia proyectada de incremento de temperatura de hasta 1,1°C y disminución de precipitaciones en el siglo XXI.

Conclusión

La evaluación integral de la línea de base indica que el área posee un valor paisajístico y biológico significativo, aunque con signos de degradación moderada previa por actividades antrópicas y climáticas. La hipótesis de no concreción del proyecto sugiere que el ambiente se mantendría estable bajo usos ganaderos extensivos, sin cambios significativos en los componentes físicos. Sin embargo, la ejecución de la mina requiere una vigilancia estricta sobre la cuenca endorreica Yalguaraz, ya que cualquier alteración en la recarga podría afectar el delicado balance hídrico de la ciénaga homónima. El proyecto se presenta como un desafío técnico de alta ingeniería en una zona de elevado riesgo sísmico, donde la preservación de las especies endémicas y el patrimonio cultural precolombino constituyen los pilares de la viabilidad ambiental a largo plazo.

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