Contexto
El Informe de Impacto Ambiental (IIA) corresponde a la etapa de exploración del Proyecto La Victoria, situado en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza. El área del proyecto se encuentra integrada en el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), una zona identificada con un alto potencial geológico para el desarrollo de la minería metalífera. El objetivo principal de las actividades de exploración es incrementar el conocimiento técnico sobre la presencia de pórfidos de cobre y otras estructuras mineralizadas asociadas en la propiedad minera. El proyecto se localiza específicamente a 2,8 km al sureste de la localidad de Bardas Blancas, con acceso principal a través de la Ruta Nacional 40. La iniciativa es impulsada por la empresa Impulsa Mendoza S.A., con el apoyo técnico de la consultora GT Ingeniería S.A. para la elaboración de los estudios de base y la evaluación de impacto ambiental. El marco legal que rige este informe incluye la Ley N° 24.585 de Protección Ambiental para la Actividad Minera y la Ley Provincial N° 5.961, asegurando que los trabajos se realicen bajo estándares de sostenibilidad ambiental y social.
Descripción Técnica
Los trabajos de exploración se dividen en tres categorías principales: prospección, exploración indirecta y exploración directa. La etapa de prospección incluye el mapeo litoestratigráfico de superficie y el muestreo geoquímico de rocas, sedimentos y suelos para detectar anomalías minerales. La exploración indirecta emplea métodos geofísicos no invasivos, como estudios geoeléctricos, magnetométricos, gravimétricos y sísmicos, que permiten modelar las estructuras del subsuelo sin intervención física mayor. Por su parte, la exploración directa representa la fase de mayor inversión e impacto, consistiendo en la ejecución de calicatas, trincheras y perforaciones mediante los métodos de Aire Reverso (RC) y Diamantina (DDH). El programa estima perforar entre 5.000 y 10.000 metros dependiendo de si la exploración es de reconocimiento inicial o avanzada. Las actividades de apoyo necesarias para estas labores incluyen la mejora de huellas preexistentes, la apertura de nuevos caminos mineros, la conformación de plataformas de perforación de 10x15 metros y el montaje de un campamento transitorio con módulos portátiles para el personal.
Medio Físico
El proyecto se ubica en la unidad geomorfológica de la Cordillera Principal, caracterizada por un relieve montañoso joven con procesos activos de remoción en masa y vulcanismo geológicamente reciente. El clima de la región es seco, con clasificaciones que varían entre Polar de Tundra en las altas cumbres y Seco de Estepa en las zonas más bajas. Las precipitaciones son escasas, con una media anual de 274,30 mm, ocurriendo mayoritariamente en otoño e invierno. Hidrológicamente, el área pertenece a la cuenca del río Colorado, aunque no se localizan cursos de agua permanentes dentro de los límites de la propiedad minera. El sistema hidrogeológico se define por un basamento resistivo de rocas compactas con nula o baja permeabilidad primaria, lo que limita la presencia de acuíferos significativos. Los suelos predominantes son afloramientos rocosos con escaso desarrollo pedogenético, clasificados como Entisoles y Aridisoles en las zonas de laderas y planicies. Sísmicamente, el área se encuentra en la Zona 2 de peligrosidad moderada según el INPRES.
Biodiversidad
La flora del área se enmarca en la Región Fitogeográfica Altoandina, dominada por pastizales de Poa holciformis y matorrales de Adesmia pinifolia y Mulinum spinosum. Se han identificado 113 especies de flora en la región de Malargüe, de las cuales 28 son endémicas de Argentina, destacando especies como Senecio peteroanus y Adesmia candida. Un aspecto crítico es la alta probabilidad de presencia de humedales o vegas (entre 60% y 90%) en ciertos sectores del proyecto, los cuales funcionan como oasis de biodiversidad y reguladores hídricos esenciales. En cuanto a la fauna, se destaca la presencia de mamíferos protegidos como la Mara (Dolichotis patagonum), el Guanaco (Lama guanicoe) y el Gato Andino (Leopardus jacobita). Entre las aves, el Choique (Pterocnemia pennata) y el Cóndor Andino (Vultur gryphus) poseen estatus de conservación especial. También se ha reportado un alto nivel de endemismo en artrópodos, con 31 especies exclusivas de la zona de Payunia y alrededores. El informe señala que no existen áreas naturales protegidas dentro del proyecto, siendo la más cercana la Reserva Natural Caverna de las Brujas a 9 km.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental y Sociocultural establece 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) de carácter preventivo y mitigador. Entre las medidas clave se encuentra la 'Liberación Ambiental de Áreas' (MPA 03), que exige la verificación in situ por parte de especialistas antes de cualquier movimiento de suelo para evitar afectar humedales, especies sensibles o restos arqueológicos. El Plan de Manejo de Residuos (MPA 05) clasifica y gestiona los desechos industriales peligrosos y domésticos, incluyendo un sistema de 'Locación Seca' para deshidratar los lodos de perforación y evitar piletas a cielo abierto. También se contempla un riguroso Plan de Manejo de Sustancias Peligrosas (MPA 06) para el almacenamiento y manipulación de combustibles y lubricantes en playas impermeabilizadas. El componente sociocultural se gestiona mediante el Plan de Relaciones con la Comunidad (MPA 11), que busca integrar las inquietudes de los puesteros y la población rural dispersa. Finalmente, la MPA 10 establece protocolos estrictos de detención de actividades ante hallazgos fortuitos de materiales arqueológicos o paleontológicos.
Conclusión
El estudio concluye que el Proyecto La Victoria es viable desde el punto de vista ambiental para la etapa de exploración, siempre que se apliquen rigurosamente las medidas de protección y monitoreo propuestas. El análisis de vulnerabilidad identifica sectores de sensibilidad alta relacionados principalmente con la presencia de patrimonio arqueológico (7 sitios identificados en el área buffer) y la cercanía de puestos de crianceros trashumantes. La implementación de tecnologías modernas, como el sistema de locación seca para perforaciones y la gestión controlada de efluentes, permite minimizar los riesgos de contaminación de suelo y agua. La actualización periódica del IIA será necesaria a medida que los blancos de exploración se definan con mayor precisión, garantizando que el crecimiento de la actividad minera en el MDMO se realice con el menor impacto posible sobre los ecosistemas frágiles de la Cordillera Principal y el bienestar de las comunidades locales.