Contexto
El Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) presentado por la empresa YPF S.A. tiene como objetivo principal la obtención de la Licencia Ambiental para la construcción y puesta en marcha del proyecto denominado “Gasoducto El Casquete a Puesto López”. Este proyecto se localiza en la Provincia del Neuquén, específicamente dentro de las áreas de concesión Loma La Lata – Sierra Barrosa, Aguada Villanueva y Al Norte de la Dorsal, situándose aproximadamente a unos 80 a 100 km al noroeste de la ciudad de Neuquén, en el departamento Confluencia [1-3]. La justificación técnica radica en la necesidad de vincular la red de inyección 'GAS CUPÉN' con la red de captación de 'PUESTO LÓPEZ'. Esta interconexión es estratégica para la operadora, ya que permitirá derivar gas desde la Planta LTS de Sierra Barrosa hacia la Planta Turbo Expander de Loma Negra, aprovechando eficientemente la capacidad de tratamiento disponible en esta última instalación [4, 5]. El área de intervención se caracteriza por ser una zona núcleo de intensa actividad hidrocarburífera, lo que implica un entorno ya antropizado con infraestructuras previas [6, 7].
Descripción Técnica
La obra consiste en el tendido de un gasoducto de 8 pulgadas de diámetro con una longitud total aproximada de 16,2 km [8-10]. El proyecto se divide operativamente en tres etapas de desarrollo que incluyen el montaje de una trampa lanzadora y un line break inicial en el punto kilométrico (PK) 0, un line break intermedio en el PK 7,75, y una trampa receptora junto con una estación de medición en el PK 16,4 [8, 11]. Técnicamente, la construcción implica la apertura de una pista de servicio, excavación de zanjas con un ancho de 0,6 m y una profundidad de 1,4 m, y el posterior desfile y soldadura de cañerías [10, 12]. Para las pruebas de hermeticidad y resistencia hidráulica se estima un consumo de agua de 540 m3, la cual será captada del Embalse Mari Menuco bajo los permisos correspondientes de la Subsecretaría de Recursos Hídricos [9, 13]. El cronograma previsto contempla el inicio de obras para agosto del corriente año, con una vida útil vinculada a la vigencia de las concesiones mineras de las áreas afectadas [14, 15].
Medio Físico
Desde la perspectiva geomorfológica, el proyecto atraviesa unidades geológicas pertenecientes al Grupo Neuquén, destacándose las Formaciones Huincul, Cerro Lisandro, Portezuelo y Plottier [16, 17]. El terreno presenta un predominio de asomos rocosos con una virtual ausencia de suelos desarrollados en gran parte de la traza [18]. Topográficamente, el área varía entre los 519 y 650 m.s.n.m., con pendientes que generalmente oscilan entre el 2% y 5%, aunque existen sectores críticos con pendientes superiores al 30% asociados a cauces efímeros [18-20]. Hidrológicamente, el sitio se enmarca en la Cuenca del Neuquén, donde la erosión hídrica es un proceso activo que modela el paisaje, especialmente exacerbado por la intervención humana [21, 22]. Debido a las características del relieve y la red de drenaje, YPF S.A. ha clasificado la construcción del ducto como de Alto Riesgo Hídrico, lo que demanda obras hidráulicas específicas como bermas de derivación y diques de zanja para proteger la integridad del ducto y el suelo [23-25].
Biodiversidad
El área de estudio se sitúa biográficamente en la estepa patagónica y la provincia fitogeográfica del Monte [26]. La vegetación predominante está conformada por comunidades de Larrea divaricata (jarilla), Atriplex lampa (zampa) y Larrea cuneifolia en las zonas de bardas [27]. El relevamiento de flora indica que el impacto principal será el desmonte y la pérdida de cobertura vegetal en la pista de 16,2 km, lo que también afecta indirectamente mediante la dispersión de propágulos de especies exóticas por el tránsito vehicular [28]. En cuanto a la fauna, el área recibe aportes del dominio Andino-Patagónico [26]. Se ha identificado la presencia de especies exóticas como la liebre europea y ganado caprino/bovino que compiten con la fauna autóctona [29]. El EsIA estima un área de influencia para la fauna de un radio de 300 m, basándose en el comportamiento de las aves locales, las cuales sufrirán desplazamientos temporales debido al incremento de los niveles de ruido y la actividad de maquinaria pesada durante la fase de montaje [30, 31]. No se detectaron hallazgos paleontológicos o arqueológicos directos en la traza, pese a la sensibilidad geológica de las formaciones atravesadas [17].
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas, correctivas y mitigadoras para los impactos identificados como moderados [32, 33]. Entre las acciones preventivas se destaca la humectación de caminos para control de polvo, la prohibición estricta de caza y recolección de leña por parte del personal, y el mantenimiento de maquinaria para minimizar emisiones gaseosas [34, 35]. Para mitigar el alto riesgo hídrico, se implementarán bermas de derivación de suelo compactado (0,50 m de altura) transversales a la pista y diques de zanja con geobolsas de geotextil para evitar la migración de finos y la erosión interna [25, 36]. El manejo de residuos se regirá por el Procedimiento de Gestión de Residuos Upstream, clasificando desechos en peligrosos, no peligrosos (húmedos/secos) y efluentes, con disposición final en centros habilitados como INDARSA o el Complejo Ambiental de Neuquén [37-39]. Finalmente, tras el abandono, se contempla el escarificado del suelo para facilitar la revegetación natural y la restauración del equilibrio ecológico local [40, 41].
Conclusión
La evaluación ambiental concluye que el proyecto 'Gasoducto El Casquete a Puesto López' es ambientalmente factible [42]. Si bien se han identificado impactos negativos sobre la calidad del aire, niveles de ruido, suelo y flora, la mayoría de estos han sido calificados como bajos o moderados (35% cada uno), y ninguno alcanza la categoría de impacto crítico [43, 44]. La aplicación rigurosa de las medidas contenidas en el Plan de Gestión Ambiental y el Plan de Monitoreo permitirá neutralizar o minimizar los efectos adversos sobre el medio biofísico [42, 45]. Como contraparte positiva, el proyecto generará un beneficio moderado en la actividad económica regional a través de la contratación de mano de obra local (entre 12 y 16 personas para el montaje) y la optimización de la infraestructura energética provincial, cumpliendo con el marco legal vigente de la Ley 1.875 y el Decreto 2.656/99 [14, 39, 43, 45].