Contexto
El Proyecto Conejera es una iniciativa de exploración minera impulsada por la empresa estatal Impulsa Mendoza Sostenible S.A., enmarcada dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) en la provincia de Mendoza, Argentina. El proyecto se localiza específicamente en el departamento de Malargüe, aproximadamente a 20 km al noroeste de Bardas Blancas y a 36 km al suroeste de la ciudad de Malargüe. Esta etapa de exploración surge con el objetivo de incrementar el conocimiento geológico sobre el potencial de pórfidos de cobre y otras estructuras metalíferas mineralizadas en un área de alta vocación minera. El estudio de impacto ambiental (IIA) fue elaborado por la consultora GT Ingeniería S.A., siguiendo un marco regional que analiza la vulnerabilidad ambiental, social y cultural de la Zona 2 del distrito minero, garantizando el cumplimiento de la normativa minera y ambiental vigente, como la Ley 24.585 y la Ley Provincial 5.961.
Descripción Técnica
El proyecto contempla un esquema operativo dividido en etapas de prospección y exploración durante un periodo de dos años. Las actividades principales incluyen:
- Prospección: Mapeo de superficie mediante imágenes satelitales y muestreo geoquímico de rocas, sedimentos y suelos para detectar anomalías minerales.
- Exploración Indirecta: Aplicación de métodos geofísicos no invasivos, tales como métodos geoeléctricos, electromagnéticos inducidos, sísmicos, magnetométricos y gravimétricos para modelar el subsuelo.
- Exploración Directa: Realización de labores de superficie (trincheras y calicatas de hasta 3 metros) y perforaciones profundas mediante métodos de Aire Reversa (RC) y Diamantina (DDH) con recuperación de testigos.
- Actividades de Apoyo: Construcción y mejora de caminos de acceso, instalación de plataformas de perforación (10m x 15m), y montaje de campamentos transitorios equipados con módulos habitacionales, sistemas de tratamiento de efluentes y depósitos de combustible.
Medio Físico
El área se emplaza en la unidad geomorfológica de la Cordillera Principal, caracterizada por un relieve montañoso elevado con procesos fluviales, glaciarios y volcánicos activos. El clima es riguroso, clasificado como desértico y polar de tundra, con temperaturas medias de 12.88 °C y mínimas absolutas de -15.6 °C. Hidrológicamente, el proyecto interactúa con las cuencas de los ríos Malargüe y Colorado, aunque el terreno es mayormente seco, salvo por dos cursos de agua perennes. Un hallazgo crítico es la presencia de un glaciar de escombros activo de 2.9 ha, de las cuales 2.25 ha están dentro de la propiedad minera, lo que impone restricciones estrictas de exclusión. Los suelos se caracterizan por ser delgados, con escasa materia orgánica, clasificados mayormente como roca, Aridisoles y Entisoles.
Biodiversidad
El ecosistema corresponde a la ecorregión de Altos Andes, donde la flora presenta adaptaciones extremas al frío y la sequedad (xerofitismo). La vegetación predominante es la estepa baja de Senecio algens y Oxalis compacta, junto con pastizales de Stipa y Festuca. En cuanto a la fauna, se destaca la presencia de especies con alto valor de conservación:
- Mamíferos: Gato andino (En Peligro), Gato de los pajonales (Vulnerable), Puma y Guanaco.
- Aves: Cóndor andino, Águila mora y Choique.
- Anfibios: Ranita del Pehuenche (En Peligro Crítico), especie protegida por programas nacionales.
Plan de Gestión
La gestión ambiental se estructura en 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) diseñadas para prevenir y mitigar impactos. Entre los instrumentos clave se encuentran:
- Áreas de Cautela: Zonas de exclusión de 500 m alrededor de glaciares y 100 m de cauces superficiales donde está prohibida toda actividad.
- Gestión de Residuos: Plan integral para la segregación de residuos peligrosos, industriales y domésticos, incluyendo el manejo de lodos de perforación (bentonita).
- Protección de Patrimonio: Procedimiento de liberación ambiental de áreas previo a cualquier movimiento de suelo para evitar daños a hallazgos arqueológicos o paleontológicos.
- Relaciones Comunitarias: Plan de comunicación con los puesteros locales y fomento de la cultura del pastoralismo y la trashumancia.
- Contingencias: Protocolos de respuesta ante incendios, derrames de hidrocarburos e incidentes viales.
Conclusión
El análisis de impacto ambiental concluye que el Proyecto Conejera es viable desde la perspectiva técnica y ambiental, siempre que se cumplan estrictamente las medidas de mitigación propuestas. Se identificaron 45 impactos por fuentes de alteración y 79 por fuentes de riesgo, la mayoría categorizados como de jerarquía baja o muy baja tras la aplicación de controles. Los impactos críticos potenciales se asocian a la perturbación de fauna singular y patrimonio cultural, los cuales requieren monitoreo constante. Por el contrario, el proyecto genera un impacto positivo alto en el nivel de empleo local y en el desarrollo del conocimiento geológico de la provincia.