Contexto
El Informe de Impacto Ambiental del Proyecto Minue se localiza en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza, Argentina, a una distancia aproximada de 27 km al oeste de la ciudad de Malargüe. El proyecto se encuentra integrado en el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), una zona identificada por su alto potencial geológico para la extracción de minerales metalíferos. La empresa proponente es Impulsa Mendoza Sostenible S.A., la cual ha designado a la consultora GT Ingeniería S.A. para la elaboración de los estudios técnicos y ambientales pertinentes. El expediente administrativo que rige este proceso es el 02292407-2021, caratulado M.D. \"MINUE\". El marco legal del proyecto se sustenta en la Ley Nacional N° 24.585 de Protección Ambiental para la Actividad Minera y la Ley Provincial N° 5.961. El objetivo central de esta etapa es la prospección y exploración técnica para determinar la existencia de pórfidos de cobre y estructuras mineralizadas asociadas en un área de propiedad minera que abarca 5.000 hectáreas en plena Cordillera Principal.
Descripción Técnica
Los trabajos planificados se estructuran en tres fases técnicas progresivas desarrolladas en un esquema operativo de dos años:
- Prospección (Etapa 1): Involucra tareas de mapeo geológico de superficie, toma de muestras geoquímicas de rocas, sedimentos de quebrada y suelos para su análisis en laboratorios especializados.
- Exploración Indirecta (Etapa 2): Utiliza métodos geofísicos no invasivos como sondeos eléctricos verticales, magnetometría y gravimetría para identificar anomalías en el subsuelo.
- Exploración Directa (Etapa 2): Comprende la ejecución de labores de superficie como calicatas y trincheras de hasta 3 metros de profundidad, y la realización de sondeos mediante perforación de aire reversa (RC) y diamantina (DDH) con recuperación de testigos.
Medio Físico
El área de estudio se emplaza en la unidad geomorfológica de la Cordillera Principal, un sistema orogénico juvenil con relieve montañoso elevado y procesos de degradación controlados por la tectónica y el clima. La geología regional incluye depósitos de retro-arco del Triásico (Formación Remoredo), depósitos de subsidencia térmica del Cretácico y unidades del arco magmático neógeno con presencia de basaltos, andesitas y granitoides. Los suelos poseen escaso desarrollo pedogenético y se clasifican mayoritariamente como roca y afloramientos rocosos, con presencia variable de carbonatos en el subsuelo. El clima se define como desértico y polar de tundra, con temperaturas promedio de 12,88 °C y mínimas absolutas de -15,6 °C. Las precipitaciones son escasas (274,30 mm anuales) y se presentan frecuentemente en forma de nieve durante el invierno. Hidrológicamente, el proyecto se ubica en la cuenca endorreica del río Malargüe, con cursos permanentes como el Arroyo Vega Peladas y el Arroyo Serrucho atravesando la propiedad minera. La sismicidad del área corresponde a la Zona 2, lo que implica una peligrosidad moderada.
Biodiversidad
El proyecto se inserta en la ecorregión de los Altos Andes, un ecosistema de alta montaña con adaptaciones biológicas al xerofitismo extremo y bajas temperaturas.
- Flora: La vegetación dominante es la estepa baja, compuesta por comunidades de Senecio algens y Oxalis compacta, además de nanofanerófitos como Adesmia pinifolia y pastizales de Poa holciformis. No se han identificado bosques nativos ni áreas naturales protegidas dentro del perímetro del proyecto, aunque la Reserva Castillos de Pincheira se encuentra a 11 km.
- Fauna: Los mamíferos representativos incluyen el puma (Puma concolor), el guanaco (Lama guanicoe) y el gato andino (Leopardus jacobita), este último con alto estatus de conservación. La avifauna destaca por la presencia del cóndor andino (Vultur gryphus) y el choique (Rhea pennata).
- Especies de Interés: Un elemento crítico es la ranita del Pehuenche (Alsodes pehuenche), especie catalogada en peligro de extinción y protegida por programas de conservación nacionales. El aislamiento de las cuencas altas favorece una gran cantidad de taxones endémicos que requieren medidas de cautela efectivas.
Plan de Gestión
El sistema de gestión ambiental del proyecto establece 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) obligatorias para mitigar y prevenir impactos negativos. Las más relevantes incluyen:
- MPA_03 Liberación Ambiental de Áreas: Es un requisito previo a cualquier movimiento de suelo que obliga a una inspección in situ por especialistas para descartar la presencia de nidos, flora protegida o restos arqueológicos.
- MPA_05 Plan de Manejo de Residuos: Define la segregación y gestión de residuos peligrosos, domésticos y de perforación (lodos biodegradables), asegurando su almacenamiento transitorio estanco y transporte a centros habilitados.
- MPA_07 Manejo del Recurso Hídrico: Controla los caudales de captación para no alterar la dinámica de los arroyos y establece fajas de cautela de 100 metros en las márgenes.
- MPA_10 Actuación ante Hallazgos: Define el protocolo de detención de tareas y comunicación a la Dirección de Patrimonio Cultural ante el descubrimiento de restos arqueológicos o fósiles.
- MPA_11 Relaciones con la Comunidad: Gestiona el vínculo con los puesteros locales y respeta la cultura de la trashumancia y las veranadas de pastoreo tradicional en la zona.
Conclusión
La evaluación sistemática de impactos ambientales del Proyecto Minue arroja un total de 45 impactos generados por fuentes de alteración y 79 impactos potenciales por fuentes de riesgo. La gran mayoría de estos impactos se sitúan en jerarquías bajas o muy bajas tras la aplicación de medidas de mitigación. Los impactos de mayor jerarquía (medio/alto) se asocian a la potencial afectación de la dinámica poblacional de fauna de baja movilidad y a la posible interferencia con patrimonio arqueológico durante la fase de preparación de caminos y plataformas. No obstante, el informe concluye que el proyecto es ambientalmente viable bajo el cumplimiento estricto de las medidas preventivas y el programa de monitoreo propuesto. La exploración minera en Minue se plantea como una actividad compatible con la preservación de la biodiversidad de alta montaña y el bienestar de las comunidades rurales dispersas, siempre que se mantengan los estándares de cierre ambiental y rehabilitación morfológica de las áreas intervenidas una vez concluidas las campañas de perforación.