Proyecto Angélica

Impulsa Mendoza Sostenible S.A.
Mendoza

Contexto

El Proyecto Angélica se encuentra localizado en el departamento de Malargüe, específicamente en el área denominada Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), en la provincia de Mendoza, Argentina. Este proyecto es impulsado por la empresa estatal Impulsa Mendoza Sostenible S.A., la cual tiene como objetivo el desarrollo de la actividad minera en cumplimiento con el artículo 249 del Código Minero. El Informe de Impacto Ambiental (IIA) ha sido elaborado por la consultora GT Ingeniería S.A. para la etapa de exploración, tomando como base el Documento Marco Socioambiental, Técnico y Legal del MDMO. La ubicación geográfica sitúa a la propiedad minera a unos 6 km al norte del Valle de Las Leñas y a 10 km al noreste de Valle Hermoso, con accesos principales desde El Sosneado a través de la Ruta Provincial 220. El objeto principal de la exploración es el incremento del conocimiento técnico sobre el potencial de pórfidos de cobre y estructuras metalíferas mineralizadas asociadas en la región. El proyecto se desarrolla en un contexto de fomento a la minería sostenible, buscando agilizar procesos administrativos bajo normativas ambientales vigentes como la Ley N° 24.585 y la Ley N° 5.961.

Descripción Técnica

Los trabajos planificados se dividen en tres categorías principales: prospección, exploración indirecta y exploración directa. Las tareas de prospección incluyen el mapeo de superficie mediante imágenes satelitales (ASTER, Landsat) y modelos digitales de elevación (DEM), además de muestreos de roca, sedimentos y suelos para análisis geoquímicos en laboratorios especializados. La exploración indirecta emplea métodos geofísicos como el método geoeléctrico (sondeo eléctrico vertical, tomografía resistiva), electromagnético inducido, sísmico (utilizando geófonos), magnetométrico y gravimétrico. Por su parte, la exploración directa se centra en labores de superficie como calicatas y trincheras de hasta 3 metros de profundidad, y perforaciones profundas mediante los métodos de Circulación Reversa (RC) y Diamantina (DDH). Un aspecto técnico relevante es el uso del sistema de 'Locación Seca', diseñado para deshidratar los recortes de perforación y permitir la reutilización del 100% de la fase líquida, eliminando la necesidad de piletas a cielo abierto. Las actividades de apoyo comprenden la mejora de caminos existentes, la construcción de plataformas de perforación de aproximadamente 10 m x 15 m y el montaje de campamentos transitorios equipados con módulos portátiles para dormitorios, comedor y oficinas.

Medio Físico

El área de estudio se emplaza en la unidad geomorfológica de la Cordillera Principal, caracterizada por un relieve montañoso elevado con procesos tectónicos, glaciarios y fluviales activos. La geología local está dominada por formaciones del Cenozoico y Mesozoico, destacando la Formación Molle con espesores de hasta 2000 m, la Formación Palaoco vinculada a eventos volcánicos del Mioceno, y la Formación Coyocho que incluye estratovolcanes desmantelados. Hidrológicamente, el proyecto pertenece a la cuenca del río Colorado, identificándose cinco cursos de agua permanentes asociados al Arroyo del Burro. El clima se clasifica como Polar de Tundra (Et), Seco de Estepa (Bs) y Seco Desértico (Bw), con temperaturas medias anuales de 12,88 °C y precipitaciones que promedian los 274,30 mm anuales. Un componente crítico del medio físico es la presencia de 17 cuerpos glaciares inventariados por el IANIGLA: 8 glaciares de escombros activos, 7 inactivos y 2 manchones de nieve. Asimismo, el área presenta una probabilidad media de permafrost o suelos congelados permanentes. La sismicidad se considera moderada al ubicarse en la Zona Sísmica 2 según el INPRES.

Biodiversidad

La vegetación del área corresponde a la unidad fitogeográfica Altoandina, extendiéndose entre los 2900 y 4200 m s.n.m.. Se han identificado 113 especies de flora en el departamento de Malargüe, de las cuales 102 son nativas y 28 endémicas de Argentina. Entre las especies de alto valor de conservación se mencionan Oxalis chachauensis (Categoría 5), Poa huecu (Categoría 4) y todas las especies de cactáceas protegidas por CITES como Maihuenia patagonica. La fauna regional está compuesta por especies del distrito Patagónico y Andino, destacando la presencia de la mara (Dolichotis patagonum), el guanaco (Lama guanicoe) —cuya población en el sur de Mendoza es la única migratoria conocida— y el gato andino (Leopardus jacobita), categorizado en peligro de extinción. También se registra la presencia de anfibios de altura como la ranita del Pehuenche (Alsodes pehuenche) y diversos reptiles endémicos como Liolaemus thermarum. Los humedales altoandinos, representados por vegas y mallines, poseen una alta probabilidad de presencia (90-100%) en ciertos sectores del proyecto, funcionando como reservorios críticos de agua y biodiversidad.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental se articula a través de 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) obligatorias. La MPA 03 establece el procedimiento de 'Liberación Ambiental de Áreas', que requiere la verificación in situ de especialistas antes de cualquier intervención para proteger hallazgos arqueológicos, humedales o especies sensibles. El 'Plan de Manejo de Residuos' (MPA 05) clasifica y gestiona residuos peligrosos (450 kg/campaña), industriales no peligrosos (1.800 kg) y domésticos (5.000 kg), asegurando su almacenamiento en áreas impermeabilizadas y transporte mediante gestores habilitados. El control de sustancias peligrosas (MPA 06) incluye estándares estrictos para el almacenamiento de gasoil en tanques con batea de contención y sistemas antiexplosivos. El 'Plan de Manejo del Recurso Hídrico' (MPA 07) regula la captación de agua superficial autorizada por Irrigación, estimando un consumo industrial de 25 litros por metro perforado. Además, se incluyen programas de monitoreo ambiental y sociocultural para el seguimiento de los componentes afectados y un Plan de Contingencias para respuestas ante emergencias.

Conclusión

El Informe de Impacto Ambiental concluye que el Proyecto Angélica es viable desde la perspectiva técnica y ambiental, siempre que se apliquen estrictamente las medidas de mitigación y protección detalladas. La jerarquización de impactos identifica la alteración de la topografía, la calidad del aire y la interferencia con actividades de trashumancia como impactos de nivel 'Medio', mientras que la mayoría de los riesgos sobre la fauna y el suelo se clasifican como 'Bajos' o 'Muy Bajos' debido a los protocolos preventivos. La exclusión total de intervención en áreas de glaciares y ambientes periglaciares garantiza la preservación de los recursos hídricos estratégicos de la región. Finalmente, el compromiso con el desarrollo sostenible se manifiesta en la creación de empleo directo e indirecto y en el respeto por el patrimonio histórico-cultural y las rutas de trashumancia locales.

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