Contexto
El Informe de Impacto Ambiental (IIA) para la etapa de exploración del Proyecto Sierra Azul ha sido elaborado por la consultora GT Ingeniería S.A. para la empresa Impulsa Mendoza Sostenible S.A.. Este proyecto se localiza en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza, dentro de la unidad territorial denominada Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). El marco legal que rige esta evaluación incluye la Ley Nacional N° 24.585 de Protección Ambiental para la Actividad Minera, la Ley General del Ambiente N° 25.675 y la normativa provincial específica como la Ley N° 5.961 y su decreto reglamentario N° 820/06. El objetivo primordial del estudio es caracterizar la línea de base ambiental y sociocultural para determinar la viabilidad de las tareas de exploración minera en un área de gran potencial geológico. El proyecto se desarrolla considerando el Documento Marco Socioambiental del MDMO como anexo técnico y legal fundamental.
Descripción Técnica
La descripción técnica del proyecto detalla las actividades planificadas para el desarrollo e incremento del conocimiento sobre pórfidos de cobre y otras estructuras metalíferas. El plan de trabajo se divide en tres fases principales: prospección, exploración indirecta y exploración directa. La fase de prospección involucra el mapeo geológico de superficie, el muestreo de rocas, sedimentos y suelos, y su posterior análisis geoquímico en laboratorios especializados. La exploración indirecta utiliza métodos geofísicos no invasivos como la magnetometría, gravimetría y el método geoeléctrico para identificar anomalías en profundidad sin intervención física mayor. Por su parte, la exploración directa constituye la fase más intensiva, incluyendo labores de superficie como calicatas o trincheras de hasta 3 metros de profundidad y perforaciones profundas. Se prevé el uso de dos técnicas de perforación: aire reverso (RC) y perforación diamantina con recuperación de testigos (DDH). Para minimizar el impacto hídrico, se empleará el sistema de 'Locación Seca', que permite deshidratar los recortes de perforación y reutilizar el 100% de la fase líquida. Las actividades de apoyo necesarias comprenden el mantenimiento de huellas y caminos existentes, la construcción de plataformas de perforación de aproximadamente 10x15 metros y el montaje de un campamento transitorio con módulos habitacionales, sistemas de tratamiento de efluentes y almacenamiento de combustible.
Medio Físico
El entorno físico del proyecto se caracteriza por un relieve montañoso perteneciente a la Cordillera Principal y zonas de la Payunia. La geología regional muestra afloramientos que van desde el Triásico Superior (Formación Remoredo) hasta depósitos aluviales del Holoceno, destacando la presencia de las formaciones La Manga, Vaca Muerta y el Grupo Neuquén. El clima es predominantemente seco y árido, con temperaturas medias anuales de 12,88 °C y máximas absolutas que pueden alcanzar los 36,6 °C en verano. La humedad relativa promedio es del 49,92%. En términos hidrológicos, el área se inserta en la cuenca del río Colorado, contando con cursos de agua permanentes como los arroyos Las Varillas, Coehue y Malal Huaca. No se ha registrado la presencia de cuerpos glaciares en el área del proyecto según el Inventario Nacional de Glaciares. No obstante, se ha mapeado la probabilidad de ambientes periglaciales y permafrost, situándose el proyecto a unos 2,5 km de zonas con probabilidad baja. La peligrosidad sísmica de la zona se clasifica como moderada, correspondiente a la Zona 2 según el INPRES.
Biodiversidad
La biodiversidad del área se encuadra en las provincias fitogeográficas Altoandina y de la Estepa Patagónica. La flora se compone de comunidades de nanofanerófitos, matorrales arbustivos y pastizales de Poa holciformis. Se han identificado especies con estatus de conservación o endemismo como Oxalis chachauensis, Poa huecu y Neosparton ephedroides. Un elemento crítico de la biodiversidad local son las Vegas, praderas permanentes con alta disponibilidad de agua que funcionan como reservorios hídricos y hábitats esenciales para la fauna. En cuanto a la fauna, se destaca la presencia de mamíferos como la mara (Dolichotis patagonum), el guanaco (Lama guanicoe) y el puma. Entre las aves de interés destacan el cóndor andino (Vultur gryphus) y el choique. La herpetofauna incluye lagartijas endémicas como Liolaemus thermarum y Liolaemus duellmani. Asimismo, se ha reportado una alta diversidad de artrópodos endémicos, particularmente de los géneros Baripus y Nyctelia.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental y Sociocultural establece 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) obligatorias para mitigar y prevenir impactos. La MPA 01 regula la formulación del proyecto y sus actualizaciones de IIA. La MPA 02 establece 'Medidas de Cautela Efectiva', definiendo áreas de exclusión alrededor de puestos de puesteros (radio de 2.000 m), sitios arqueológicos y paleontológicos (radio de 100 m), y cursos de agua (buffer de 200 m). La MPA 03 y 04 detallan los procedimientos de 'Liberación Ambiental' y 'Cierre Ambiental' de las áreas intervenidas, asegurando la restauración de la topografía y la escarificación del suelo para facilitar la revegetación natural. El plan incluye programas específicos para el manejo de residuos industriales (peligrosos y no peligrosos), tratamiento de efluentes domésticos y gestión de sustancias peligrosas como combustibles y lubricantes. Se contempla también un Plan de Relaciones con la Comunidad para gestionar la interacción con la población rural dispersa y los puesteros que utilizan rutas de trashumancia en el área.
Conclusión
El Informe de Impacto Ambiental concluye que el Proyecto Sierra Azul es ambientalmente factible en su etapa de exploración, siempre que se apliquen rigurosamente las medidas de mitigación y prevención propuestas. El análisis de sensibilidad jerarquiza los impactos, identificando como críticos la alteración de la calidad del aire por material particulado, la dinámica poblacional de la fauna y la integridad de los sitios arqueológicos y paleontológicos. La implementación de monitoreos ambientales continuos y el respeto a las áreas de exclusión garantizan la preservación de los recursos naturales y culturales del Distrito Minero Occidental de Malargüe.