Contexto
El Proyecto Villagra es un emprendimiento minero en etapa de exploración ubicado en el departamento de Malargüe, específicamente dentro del área denominada Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), en la provincia de Mendoza. El objetivo principal de las actividades planificadas es el desarrollo e incremento del conocimiento técnico sobre el potencial geológico de la zona, centrándose en la identificación de pórfidos de cobre y otras estructuras metalíferas mineralizadas. El proyecto se desarrolla bajo el marco del Documento Marco Socioambiental del MDMO, utilizando una línea de base regional para caracterizar sus componentes. Se sitúa aproximadamente a 37 km al suroeste de la localidad Valle de Las Leñas, accediendo principalmente a través de la Ruta Provincial 226.
Descripción Técnica
La etapa de exploración se divide en tres niveles de intervención: prospección, exploración indirecta y exploración directa.
- Prospección: Incluye el mapeo de superficie, muestreo de rocas y sedimentos, y análisis químicos de laboratorio.
- Exploración Indirecta: Se basa en métodos geofísicos como la geoeléctrica, magnetometría, gravimetría y sismografía para determinar condiciones del subsuelo sin intervención física profunda.
- Exploración Directa: Contempla labores de superficie (trincheras y calicatas) y perforaciones o sondeos. Se utilizarán técnicas de Circulación Reversa (RC) y Diamantina (DDH) con recuperación de testigos, estimando perforaciones de hasta 10,000 metros en etapas avanzadas.
Medio Físico
El área se inserta en la unidad geomorfológica de la Cordillera Principal, caracterizada por un relieve montañoso elevado con procesos fluviales, glaciarios y volcánicos activos. El clima es seco y riguroso, con temperaturas medias anuales de 12,88 °C y mínimas que pueden alcanzar los -15,6 °C. Un factor crítico es la proximidad al Complejo Volcánico Planchón-Peteroa (a 8,4 km), lo que otorga una alta vulnerabilidad ante peligros volcánicos. Hidrológicamente, el proyecto se encuentra en la cuenca del Río Colorado, sin cursos de agua permanentes dentro de la propiedad minera, aunque el Arroyo Punilla se ubica a unos 2 km. La geología local destaca la Formación Puesto Araya del Jurásico, compuesta por areniscas y tobas con presencia de pavimentos fósiles.
Biodiversidad
El sitio se encuentra en la región fitogeográfica Altoandina, dominada por pastizales de Poa holciformis y matorrales de Adesmia. En cuanto a la flora, se identifican especies con valor de conservación como Oxalis chachauensis y Poa huecu. La fauna regional presenta una alta biodiversidad con especies vulnerables como la mara (Dolichotis patagonum) y poblaciones migratorias de guanaco (Lama guanicoe). Es relevante la potencial presencia de la Ranita del Pehuenche, especie en peligro crítico. El ecosistema más sensible identificado son los humedales de altura o vegas, que tienen una probabilidad de presencia del 60% al 90% dentro de la propiedad minera y son vitales para la regulación hídrica y sustento de la fauna.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental incluye medidas preventivas y de mitigación robustas:
- Medidas de Cautela Efectiva: Establecen zonas de amortiguamiento de 100 m para sitios arqueológicos, 500 m para glaciares y 2,000 m para puestos de crianceros.
- Liberación Ambiental de Áreas: Procedimiento obligatorio previo a cualquier intervención para verificar la ausencia de humedales o especies protegidas.
- Manejo de Residuos: Implementación de un sistema de 'Locación Seca' para lodos de perforación y gestión diferenciada de residuos peligrosos e industriales.
- Relaciones con la Comunidad: Plan para informar y relevar a la población rural dispersa (puesteros), respetando sus condiciones de vida y cultura pastoril.
Conclusión
La evaluación de impacto ambiental determina que el Proyecto Villagra posee una sensibilidad media a alta en sus componentes bióticos y socioculturales debido a la presencia de humedales, registros arqueológicos en el área de influencia y la cercanía a glaciares (un manchón de nieve mapeado). Sin embargo, la aplicación estricta de las Medidas de Protección Ambiental (MPA) y los programas de monitoreo continuo permiten gestionar los riesgos de manera adecuada, asegurando la preservación de los recursos naturales y el patrimonio cultural durante la etapa de exploración.