Proyecto Dibu

Impulsa Mendoza Sostenible S.A.
Mendoza

Contexto

El Proyecto Dibu se sitúa en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza, formando parte de la ambiciosa iniciativa denominada Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). El proponente del proyecto es la empresa estatal Impulsa Mendoza Sostenible S.A., la cual actúa con la debida autorización de Apeleg S.A., titular de los derechos mineros sobre la propiedad. Esta iniciativa busca promover un desarrollo minero sostenible mediante la agilización de procesos administrativos y el cumplimiento riguroso de las normativas ambientales vigentes en la provincia. El área del MDMO en su conjunto abarca una superficie de más de 1.8 millones de hectáreas, seleccionadas estratégicamente por su probada vocación territorial para la actividad minera y su alto potencial geológico para minerales metalíferos, con especial énfasis en el cobre. El proyecto Dibu representa una de las propiedades mineras idóneas identificadas dentro de este distrito para llevar a cabo actividades exploratorias sistemáticas.

Descripción Técnica

El proyecto contempla una fase inicial de exploración dividida en actividades de prospección y exploración avanzada. Las tareas de prospección inicial incluyen el mapeo detallado de superficie, el muestreo geoquímico selectivo de rocas y sedimentos, y el análisis riguroso de laboratorio para identificar anomalías. La etapa de exploración se subdivide en métodos indirectos y directos. Los métodos indirectos consisten en exploraciones geofísicas mediante geoeléctrica, magnetometría y gravimetría para determinar las condiciones del subsuelo. Los métodos directos involucran la ejecución de labores de superficie, como calicatas y trincheras de exploración con una profundidad máxima de 3 metros, además de perforaciones profundas utilizando técnicas de aire reversa (RC) y recuperación de testigos (DDH). Para el soporte operativo en el sitio, se instalarán campamentos transitorios modulares que incluyen dormitorios, cocina y oficinas, junto con logueras para el análisis de testigos. Se estima un consumo anual de combustible de 500.000 litros de gas oil y una demanda de agua de 28.350 m3 para uso industrial y 7.000 m3 para uso humano, que serán abastecidos mediante fuentes superficiales locales autorizadas por el Departamento General de Irrigación.

Medio Físico

El emplazamiento del proyecto se encuentra ubicado en la región de la Cordillera Principal, específicamente dentro de la unidad de paisaje definida como de Transición. La geomorfología del área es notablemente heterogénea, integrando cerrilladas, planicies de origen volcánico y valles fluviales con depósitos glacifluviales activos. El clima regional es predominantemente desértico y polar de tundra, caracterizado por temperaturas medias anuales de 12.88 °C y un régimen de precipitaciones muy escaso que promedia los 274 mm al año. Desde el punto de vista geológico, la propiedad Dibu presenta depósitos de subsidencia térmica pertenecientes al periodo Cretácico, junto con manifestaciones de vulcanismo de retro-arco de edad cuaternaria. Sismológicamente, el área se clasifica en la Zona 2, lo que implica una peligrosidad sísmica moderada para las estructuras del proyecto. En términos de hidrología superficial, la zona se sitúa dentro de la cuenca del Río Colorado, aunque es importante destacar que no se han detectado cursos de agua permanentes ni cuerpos glaciares inventariados por el IANIGLA dentro de los límites de intervención directa de la propiedad minera.

Biodiversidad

La biodiversidad de la zona está determinada por su pertenencia a la ecorregión de la Estepa Patagónica. La vegetación dominante consiste en una estepa arbustiva y graminosa con adaptaciones xerófilas, donde destacan especies como Ephedra ocreata, Chuquiraga rosulata y Mulinum spinosum. La fauna local es particularmente rica en endemismos, especialmente en lo que respecta a reptiles como el lagarto Phymaturus patagonicus payuniae y diversos anfibios. Entre las especies de avifauna con estatus de conservación relevante se encuentran el Cóndor Andino (Vultur gryphus), el Choique (Rhea pennata) y el Águila Mora, que actúan como indicadores de la salud del ecosistema. Un elemento de extrema sensibilidad es la presencia potencial de la ranita del Pehuenche (Alsodes pehuenche), especie catalogada en peligro crítico de extinción y protegida por programas nacionales específicos como Extinción Cero. Aunque el proyecto se desarrolla en un entorno natural preservado, no existe superposición directa con Áreas Naturales Protegidas de carácter provincial, situándose la Reserva La Payunia a una distancia aproximada de 24 km.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental y Sociocultural define un conjunto de 12 Medidas de Protección Ambiental (MPA) que constituyen los estándares mínimos de cumplimiento obligatorio. Entre estas medidas destacan el Plan de Manejo de Residuos, que gestionará una generación estimada de 8.300 kg/año de residuos domésticos y 450 kg/año de residuos peligrosos, y el Plan de Manejo de Sustancias Peligrosas para el control de hidrocarburos y aditivos biodegradables de perforación. Una herramienta de gestión central es la Medida de Liberación Ambiental de Áreas, la cual exige una inspección previa in situ por parte de especialistas en arqueología, paleontología y biología antes de autorizar cualquier disturbio del suelo. Asimismo, se contempla un Plan de Relaciones con la Comunidad enfocado en el diálogo con la población rural dispersa (puesteros), un Plan de Mantenimiento de Caminos para mitigar la emisión de material particulado y un Plan de Contingencias para responder eficientemente ante emergencias ambientales. El monitoreo será sistemático y abarcará la calidad del aire, el estado de los suelos y la dinámica de las poblaciones de fauna sensible identificadas.

Conclusión

La evaluación de impacto ambiental detallada para la Zona 2 del MDMO, donde se localiza Dibu, identificó un total de 45 impactos directos por fuentes de alteración y 79 impactos potenciales derivados de fuentes de riesgo operativo. La gran mayoría de estos impactos negativos fueron jerarquizados con una intensidad de Baja o Muy Baja, condicionados estrictamente a la aplicación rigurosa de las medidas de mitigación y prevención detalladas en el informe. Los riesgos de mayor jerarquía identificados se asocian a la posible afectación de patrimonio arqueológico o paleontológico no detectado previamente durante los movimientos de suelo y la alteración de la topografía local. No obstante, el informe concluye que el Proyecto Dibu es técnica y ambientalmente factible en su etapa de exploración actual. Se enfatiza la necesidad de realizar actualizaciones periódicas de la línea de base ambiental y reevaluar los impactos a medida que el proyecto avance en su conocimiento geológico, asegurando que la actividad se mantenga dentro de los niveles de tolerancia socioambiental establecidos.

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