Contexto
El Gobierno de la Provincia de Entre Ríos solicitó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el financiamiento para el Programa de Saneamiento Integral de las Ciudades Ribereñas del Río Uruguay, en el cual se inscribe el Proyecto de Saneamiento Integral de la Ciudad de Gualeguaychú. El objetivo primordial es contribuir al saneamiento del río Uruguay mediante la mejora de los servicios de desagüe cloacal y el tratamiento de aguas residuales. Actualmente, la planta de tratamiento existente, construida en 2005, presenta condiciones deficientes de funcionamiento debido a un aumento considerable del caudal de ingreso, parámetros de calidad (DBO5) superiores a los previstos y una excesiva acumulación de barros en las lagunas de sedimentación. El proyecto busca remediar estas deficiencias para beneficiar a la población local y mejorar la calidad ambiental del cuerpo receptor.
Descripción Técnica
El proyecto comprende tres componentes principales: la ampliación y optimización de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), la construcción de colectores y nuevas estaciones de bombeo, y la rehabilitación de instalaciones existentes. Entre las obras específicas se destacan:
- Construcción de un nuevo tren de lagunas de tratamiento secundario (aireación y sedimentación) de 134 m x 68 m cada una.
- Implementación de un sistema de extracción de barros mediante dragado y secado en geocontenedores de 70 m3 de capacidad.
- Mejoras en el tratamiento primario, incluyendo la automatización de limpieza de rejas y renovación de bombas.
- Construcción de la nueva Estación Elevadora Molinari y la Estación Elevadora Norte, además de la refuncionalización de la Estación Elevadora Munilla.
- Tendido de colectores como el 'Urquiza al Oeste' (1416 metros) y redes en diversos loteos y microcuencas.
- Construcción de un emisario de 900 metros para el vuelco de efluentes tratados directamente al río Gualeguaychú en una segunda etapa.
El costo total estimado para la optimización de la planta es de USD 5,7 millones, mientras que las obras de colectores y estaciones de bombeo ascienden a USD 2,13 millones.
Medio Físico
El área del proyecto se sitúa en un entorno urbano y periurbano bajo un clima templado húmedo de llanura, con temperaturas medias anuales entre 17°C y 18°C. Geológicamente, la región se caracteriza por lomadas suaves formadas por sedimentos marinos y continentales sobre el macizo de Brasilia. La geomorfología local corresponde a la Región 5 (Colinas de Gualeguaychú), presentando terrazas aluviales antiguas del Plioceno con suelos predominantemente arenosos y afloramientos de cantos rodados. Hidrológicamente, la zona pertenece a la cuenca del río Uruguay, siendo el río Gualeguaychú el curso principal con un caudal medio de 150 m3/s. Se ha identificado una vulnerabilidad alta a la contaminación del acuífero freático debido a su escasa profundidad (aprox. 2,5 metros).
Biodiversidad
El proyecto se localiza en la ecorregión de la Pampa o Bioma del Pastizal, caracterizada originalmente por praderas herbáceas y bosques en galería. No obstante, el sitio de intervención presenta un alto grado de antropización, con valores de biodiversidad típicos de entornos urbanos y periurbanos. La fauna autóctona incluye especies como el guazuncho, ñandú, zorrino, perdiz y diversas garzas, aunque muchas se encuentran modificadas por la actividad humana. En el predio de la PTAR se detectó una franja arbolada que será afectada por el nuevo tren de lagunas, requiriendo medidas de compensación. No se identificaron áreas protegidas dentro del Área de Influencia Directa, situándose la más cercana (Parque Nacional El Palmar) a unos 130 km.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAS) define las medidas de mitigación para los impactos identificados en las fases constructiva y operativa. Se estructuran 16 programas obligatorios, entre los que destacan:
- Programa de Monitoreo y Control de Cumplimiento.
- Gestión de Residuos (incluyendo especiales y excedentes de excavación de 20.000 m3).
- Seguridad y Salud Ocupacional, con foco en tareas de alto riesgo como excavaciones y espacios confinados.
- Plan de Contingencias ante derrames o inundaciones.
- Programa de Información y Participación Comunitaria, que incluye un mecanismo de gestión de reclamos.
- Manejo de Flora y Áreas Verdes, estableciendo una compensación de 3 ejemplares por cada árbol removido.
La Unidad Ejecutora Provincial (UEP) supervisará la ejecución, mientras que las empresas contratistas serán responsables de implementar el PGAS a nivel constructivo.
Conclusión
La evaluación concluye que el proyecto es socioambientalmente viable, ya que los impactos positivos —derivados de la mejora en el saneamiento y la calidad de vida— superan significativamente los riesgos negativos. Los impactos adversos durante la construcción son temporales, localizados y mitigables mediante buenas prácticas de ingeniería. Operativamente, el refuerzo de las capacidades del prestador municipal y un monitoreo constante garantizarán que los riesgos de contaminación por fallas en el sistema se mantengan en niveles aceptables.