Proyecto de micro-red. Abastecimiento paraje Aguada Guzmán

Secretaría de Energía de Rio Negro
Rio Negro

Contexto

El paraje Aguada Guzmán, ubicado en el Departamento El Cuy, provincia de Río Negro, se encuentra históricamente aislado del sistema interconectado eléctrico nacional. Actualmente, el abastecimiento de energía para viviendas y edificios públicos depende de un grupo electrógeno a gas licuado de petróleo (GLP) que opera de manera intermitente durante 14 a 16 horas diarias, lo que conlleva altos costos de operación y mantenimiento, además de una baja satisfacción del servicio. Ante esta problemática, el gobierno provincial, con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), encomendó a profesionales del INVAP el diseño de una alternativa de abastecimiento basada en energías renovables que garantice la estabilidad de tensión y frecuencia para cubrir la demanda actual y proyectada. El proyecto se emplazará en un predio fiscal de 19.740 m2 al suroeste del paraje.

Descripción Técnica

El diseño propone una micro-red de generación híbrida que combina fuentes solares, eólicas y térmicas operando en paralelo con el equipamiento existente. El sistema se compone de una planta fotovoltaica de 100 kWp (60 kWp a la barra de AC y 40 kWp a la de DC) con módulos de silicio cristalino de alta eficiencia, y una fuente eólica de 10 kW nominales mediante aerogeneradores de eje horizontal. El almacenamiento se realizará mediante bancos de baterías de 48 VCC, evaluando opciones de tecnología plomo-ácido (OPzS) o Ion-Litio. Se integrará un grupo electrógeno de 70 kW a GLP como respaldo y un sistema de gestión de energía con inversores bidireccionales sincronizados. La obra civil incluye una sala de baterías, sala de tableros e inversores, sala de motores, depósito, taller y oficina técnica. El plazo estimado de ejecución es de 14 semanas, con una vida útil proyectada de 20 años.

Medio Físico

La zona presenta un relieve predominantemente mesetiforme, modelado por procesos fluviales y eólicos. Geomorfológicamente, el predio se sitúa en un sector de pendiente plana (menor al 3%), rodeado por bardas o escarpas que actúan como divisorias de aguas. El clima es árido, caracterizado por una marcada continentalidad con temperaturas medias anuales entre 8°C y 26°C, y precipitaciones escasas (media de 220 mm) de régimen mediterráneo, concentradas en invierno o en eventos torrenciales estivales. Los vientos predominantes provienen del oeste y suroeste, con intensidades importantes que favorecen el recurso eólico pero también la erosión del suelo. Hidrológicamente, no existen cursos permanentes cercanos, siendo el río Limay el más próximo a 70 km; solo se observan drenajes intermitentes durante lluvias intensas. La sismicidad se categoriza como Zona 1 (reducida).

Biodiversidad

El área de estudio se inserta en la Provincia Fitogeográfica del Monte. La vegetación dominante es el matorral o estepa arbustiva xerófila, destacándose comunidades de jarillal como Larrea divaricata (jarilla hembra) y Larrea cuneifolia (jarilla macho), acompañadas por Prosopis alpataco (alpataco), Schinus poligamus (molle) y especies de gramíneas como neneo y coirón en cauces intermitentes. En cuanto a la fauna, se registra la presencia de mamíferos como el guanaco (Lama guanicoe), puma (Felix concolor), zorro gris (P. griseus) y vizcacha (Lagostomus maximus). Entre las aves se mencionan la martineta común, el loro barranquero y el chimango. Se identifican especies vulnerables según la UICN, como la tortuga terrestre y el águila coronada, aunque no todas están presentes directamente en el predio intervenido. El entorno regional incluye el Área Natural Protegida Valle Cretácico, de alto valor paleontológico.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas para prevenir y mitigar impactos en todas las etapas. Durante la construcción, se prioriza el control de material particulado mediante la humidificación de caminos y la delimitación estricta de áreas de trabajo para minimizar el desmonte de vegetación nativa. Se implementará un sistema de gestión de residuos que diferencia los sólidos urbanos de los industriales y especiales (como aceites y baterías usadas), los cuales deben ser retirados por empresas habilitadas. Para la protección del suelo, se exige el uso de bandejas de contención en áreas de manipulación de fluidos y la impermeabilización de sectores de acopio de combustibles. Asimismo, se contempla la detención de tareas ante posibles hallazgos arqueológicos o paleontológicos. En la etapa operativa, se monitorearán los niveles de ruido y campos electromagnéticos según normativas de la AEA.

Conclusión

La evaluación concluye que el proyecto es ambientalmente viable, dado que los impactos negativos identificados (ruido temporal, remoción de suelo y pérdida puntual de cobertura vegetal) son de intensidad moderada, extensión puntual y mitigables mediante la correcta aplicación del PGA. Por el contrario, el impacto positivo en el medio socioeconómico es significativo, ya que la mejora en la calidad y disponibilidad del servicio eléctrico potenciará el desarrollo del paraje, optimizará el bombeo de agua potable y reducirá la dependencia de combustibles fósiles costosos y contaminantes. El cierre y abandono del proyecto prevé la restauración topográfica y la revegetación natural del sitio para devolverlo a un estado similar al original.

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