Contexto
El proyecto denominado Parque Eólico La Elbita II, identificado técnicamente como PELE II, es una iniciativa de generación de energía renovable impulsada por la empresa GENNEIA S.A.. Se localiza en el Partido de Tandil, Provincia de Buenos Aires, aproximadamente a 44 km al sur-suroeste de la ciudad cabecera. El objetivo estratégico del proyecto es la producción de energía eléctrica mediante tecnología eólica para su posterior transporte y vinculación al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) a través de la Estación Transformadora Numancia. Esta obra se desarrolla bajo el amparo de la Ley Nacional N° 27.191, la cual establece un marco de fomento para el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica. El emplazamiento se ubica en un predio de propiedad privada donde el proponente ha celebrado contratos de usufructo para el desarrollo de la actividad energética en convivencia con la actividad agrícola preexistente. El estudio de impacto ambiental y social (EIAS) ha sido liderado por la consultora Scudelati & Asociados S.A. para garantizar la sostenibilidad del proyecto.
Descripción Técnica
La configuración técnica del parque contempla la instalación de 8 aerogeneradores de última generación, específicamente del modelo Vestas V150-4.5 MW, lo que otorga una capacidad instalada nominal total de 36 MW. La infraestructura de soporte incluye la construcción de 8.254 metros lineales de viales internos diseñados para permitir el tránsito de grúas pesadas y vehículos de gran porte necesarios para el montaje de las turbinas. El sistema eléctrico de recolección consistirá en circuitos de media tensión (LMT) que serán soterrados en su totalidad, siguiendo la traza de los caminos internos o el perímetro de las parcelas para minimizar la fragmentación del suelo. Se estima que las obras civiles requerirán un movimiento de suelos de aproximadamente 10.000 m³ para la conformación de las plataformas de montaje y unos 7.690 m³ adicionales para las tareas de zanjeo eléctrico. Durante la fase constructiva, se prevé la movilización de una fuerza laboral de entre 60 y 320 personas, dependiendo del estadio de la obra, priorizando la contratación de personal y servicios locales. La ocupación efectiva del suelo por las instalaciones fijas es mínima, representando apenas el 1% de la superficie total del predio afectado.
Medio Físico
El área de estudio se encuentra en una región de relieve ondulado perteneciente al piedemonte del sistema serrano de Tandilia. El clima predominante es templado pampeano, con una temperatura media anual de 13,5°C y un régimen de precipitaciones que promedia los 822 mm anuales, con picos en el mes de enero. Geológicamente, el sitio se caracteriza por la presencia de la Formación Balcarce, compuesta por arenitas y sabulitas cuarzosas con estratificación cruzada. Los suelos corresponden al orden de los Molisoles, identificándose subgrupos de Hapludoles típicos y Argiudoles típicos, los cuales son suelos bien drenados de textura franca y profundidad efectiva somera. En cuanto a la hidrología, el predio es atravesado por el Arroyo Quelacintá en su sector sur-suroeste, además de contar con diversas escorrentías naturales que fluyen según la topografía ondulada del terreno. La sismicidad de la zona es calificada como muy reducida, lo que garantiza estabilidad estructural para las cimentaciones de hormigón armado de los aerogeneradores.
Biodiversidad
El proyecto se inserta en la ecorregión Pampa, un entorno caracterizado por una fuerte intervención antrópica debido a décadas de actividad agrícola y ganadera. La flora original ha sido reemplazada casi en su totalidad por cultivos extensivos de cereales y oleaginosas, aunque se conservan relictos de pastizales nativos y gramíneas naturales en las llanuras de inundación de los cursos fluviales. El estrato herbáceo dominante incluye especies como Cortaderia selloana, Bromus auleticus y Hordeum stenostachys. En los relevamientos de fauna, se registraron 43 especies de aves, destacándose la presencia de rapaces como el Chimango (Milvago chimango), el Carancho (Caracara plancus) y el Halconcito colorado (Falco sparverius). La comunidad de mamíferos está representada por especies comunes como el Peludo (Chaetophractus villosus), el Cuis (Cavia aperea) y la Liebre europea (Lepus europaeus). No se han identificado especies en peligro crítico de extinción dentro del Área de Influencia Directa, ni el predio limita con áreas naturales protegidas, siendo la más cercana el Refugio de Vida Silvestre Mar Chiquita a 122 km.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAyS) establece un conjunto robusto de medidas de prevención, mitigación y monitoreo. Se implementará un estricto programa de humectación de caminos para controlar las emisiones de material particulado durante la construcción. La gestión de residuos se realizará bajo normas de trazabilidad total, segregando residuos comunes, inertes y especiales como aceites y lubricantes. El monitoreo acústico se llevará a cabo siguiendo la norma IRAM 4062/16 y los estándares de la IFC del Banco Mundial, utilizando modelados con el software WindPRO 3.4 para asegurar que los niveles de ruido no afecten a los receptores rurales cercanos. Se ha realizado un análisis de Shadow Flicker (parpadeo de sombras) que determinó la ausencia de impactos críticos en viviendas permanentes, dado que los receptores identificados con mayor exposición corresponden a construcciones inhabitables o de uso temporal. Asimismo, se ejecutará un plan de restauración de suelos intervenidos temporalmente, incluyendo el escarificado y la restitución del horizonte orgánico (top soil) para permitir la revegetación natural.
Conclusión
La Evaluación de Impacto Ambiental y Social concluye que el Parque Eólico La Elbita II es un proyecto sustentable y técnicamente factible, con impactos negativos predominantemente leves o moderados que pueden ser gestionados eficazmente. El balance neto del proyecto es altamente positivo, ya que contribuirá significativamente a la diversificación de la matriz energética argentina y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (CO2). Además, el desarrollo generará sinergias positivas con el parque eólico contiguo, optimizando el uso de infraestructura y promoviendo el crecimiento económico local mediante la demanda de bienes y servicios especializados. La convivencia armónica entre la generación de energía eólica y las actividades agropecuarias garantiza la preservación de la vocación productiva de la zona de Tandil mientras se avanza hacia la transición energética nacional.