Contexto
El proyecto surge de la necesidad de expandir la capacidad del Parque Eólico Arauco (PEA) en la provincia de La Rioja, específicamente integrando las etapas V y VI de su desarrollo. Se localiza en los departamentos Arauco y Capital, situándose el punto de inicio a unos 20 km de la ciudad de Aimogasta. El objetivo primordial es la incorporación de 104 MW de potencia máxima al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), contribuyendo a la estabilidad del sistema de transporte eléctrico regional y disminuyendo la dependencia de generación térmica convencional. La zona de implantación se caracteriza por una muy baja densidad poblacional, con apenas 0,027 habitantes por km², lo que minimiza potenciales conflictos con asentamientos humanos. El marco normativo que rige este Estudio de Impacto Ambiental incluye leyes nacionales como la 25.675 de Política Ambiental Nacional y normativas provinciales como la Ley 7801 de defensa y mejoramiento del medio ambiente.
Descripción Técnica
La infraestructura principal contempla tres componentes críticos: la construcción de la Estación Transformadora (ET) Arauco II, la ampliación de la ET La Rioja Sur y el tendido de una Línea de Alta Tensión (LAT) de 132 kV en doble terna. La ET Arauco II contará con dos transformadores de 60 MVA cada uno, destinados a vincular 52 aerogeneradores del tipo IMPSA IWP-100. La vinculación con el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) se realizará a través de una línea de aproximadamente 83 km de longitud, diseñada con conductores Al/Ac 300/50 mm² y estructuras de hormigón armado. El proyecto técnico incluye sistemas de comunicación (SCOM), telecontrol (SOTR) y medición comercial (SMEC). Se analizaron diversas alternativas de trazado (corredores), seleccionándose finalmente aquella que optimiza el uso de tierras ya impactadas y minimiza la afectación de bosques nativos de alto valor de conservación.
Medio Físico
El área de emplazamiento se asienta sobre tres unidades geomorfológicas principales: Sierras pampeanas orientales, Llanura fluvio–Eólica y Barreales. Los suelos del sector son particularmente delicados y presentan una alta susceptibilidad a la erosión eólica e hídrica, con superficies de alta permeabilidad compuestas por mantos limo-loessoides y depósitos cuaternarios de materiales finos. En las zonas de los Barreales, el suelo se caracteriza por arcillas y limos finos con presencia de carbonatos y sales. El drenaje superficial es en su mayoría deficiente o endorreico, formando en ocasiones aguadas o barreales ante la presencia de capas impermeables y escasa pendiente. Los impactos identificados sobre este medio incluyen la compactación por el paso de maquinaria pesada y la potencial contaminación por derrames de hidrocarburos o aceites dieléctricos durante las fases de construcción y mantenimiento.
Biodiversidad
El proyecto interactúa con el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) de la provincia, regulado por la Ley 9711. El análisis de alternativas determinó que el trazado propuesto afecta superficies de bosque en categorías roja (alto valor de conservación), amarillo (mediano valor) y verde (bajo valor). Se estima una afectación de aproximadamente 97 ha de cobertura boscosa en la alternativa seleccionada, aunque esta se considera de baja intensidad en comparación con desmontes agroindustriales. En cuanto a la fauna, el estudio identifica riesgos por fragmentación o alteración del hábitat, aunque las obras focalizadas y el cumplimiento del Plan de Gestión Ambiental (PGA) buscan mitigar estos efectos. No se registran colisiones significativas de aves en líneas similares de la zona, pero se recomienda la instalación de dispositivos de señalización visual para prevenir incidentes con la avifauna local. El sitio de obra se encuentra fuera de áreas protegidas, estando el Parque Nacional Talampaya a más de 100 km de distancia.
Plan de Gestión
El PGA establece pautas rigurosas para las etapas de construcción, operación y mantenimiento. Durante la construcción, se exige la delimitación estricta de áreas de desmonte, la prohibición de quema de biomasa y la gestión diferenciada de residuos sólidos urbanos, industriales inertes y peligrosos. Para la mitigación de impactos en suelos, se ordena la separación de horizontes orgánicos en excavaciones para su posterior restitución. En la etapa operativa, el mantenimiento de la franja de servidumbre prohíbe el uso de químicos no autorizados y limita la remoción de vegetación a ejemplares que superen los 3,40 metros de altura para garantizar la seguridad eléctrica. Se contempla la construcción de bateas de contención con capacidad 1,2 veces superior al volumen de aceite de los transformadores, equipadas con cámaras separadoras de aceite para prevenir la contaminación de napas en caso de fallas. Asimismo, se realizarán monitoreos periódicos de niveles sonoros y campos electromagnéticos.
Conclusión
El Estudio de Impacto Ambiental concluye que el proyecto es ambientalmente viable, dado que los impactos negativos son mayoritariamente de carácter leve, focalizado y temporal, pudiendo ser mitigados mediante la aplicación de las buenas prácticas de ingeniería y gestión descritas. El beneficio socioeconómico es sustancial, mejorando la confiabilidad del servicio eléctrico para una población de más de 300.000 personas en las provincias de La Rioja y Catamarca, impulsando el desarrollo industrial y reduciendo las pérdidas técnicas del sistema. La elección de la Alternativa 2 de trazado (ajustada luego como Alternativa 3 para reducir el impacto en bosques categoría roja) representa el mejor compromiso entre viabilidad técnica, costo económico y preservación del patrimonio natural, asegurando que no se afecten sitios de interés histórico o cultural significativos.