Contexto
El presente Estudio de Impacto Ambiental (EIA) evalúa la construcción y operación de la Planta de Tratamiento Integral de Residuos Zona Centro (Planta TIRC), situada en el área de concesión La Amarga Chica, Provincia del Neuquén. Este proyecto surge como una respuesta estratégica de Y.P.F. S.A. ante el crecimiento exponencial de la actividad hidrocarburífera no convencional en la formación Vaca Muerta. La planta tiene como objetivo principal gestionar de manera eficiente los residuos peligrosos y no peligrosos generados durante las etapas de perforación, terminación y producción de pozos en la Cuenca Neuquina. Se ha diseñado bajo lineamientos de jerarquía ambiental, priorizando la valorización de corrientes residuales y la reducción del volumen final de disposición. Su ubicación fue seleccionada estratégicamente en el núcleo operativo de los yacimientos, a una distancia superior a los 8 km del ejido municipal de Añelo para cumplir con la normativa vigente y optimizar la logística de transporte. El proyecto se alinea con la Ley Provincial de Neuquén N.º 1875 y busca obtener la Licencia Ambiental correspondiente tras la evaluación de sus impactos.
Descripción Técnica
La infraestructura se desarrollará sobre un predio de aproximadamente 393.750 m² de superficie total. El sistema de tratamiento se compone de ocho Unidades de Proceso (UP1 a UP8) especializadas en diferentes corrientes de residuos. Las unidades UP1 y UP2 procesan lodos y recortes de base oleosa (Y20 e Y14), utilizando procesos de separación centrífuga y precalentamiento a 80 °C para recuperar hidrocarburos. Las unidades UP3 y UP4 se destinan a residuos de base acuosa (Y20 BA e Y13), permitiendo la obtención de agua clarificada para evaporación o inyección en pozos sumideros. La UP5 utiliza tecnología de Desorción Térmica Indirecta (DTI) para tratar sólidos contaminados, recuperando agua, sólidos estabilizados y gasoil. Por su parte, las unidades UP6 y UP7 aplican tratamientos biológicos (Biocutting y Biorremediación de suelos) mediante la bioestimulación de microorganismos autóctonos en ciclos de aproximadamente ocho meses. El complejo incluye piletas de evaporación solar de 50 m x 75 m, zonas de acopio de materiales (A1-A3) y una planta de recuperación de materiales (P1) de 6.000 m². La ejecución total de las obras se estima en un plazo de 18 meses.
Medio Físico
El área de estudio se encuentra dentro de la Cuenca Neuquina, caracterizada geológicamente por rellenos de sedimentos marinos y continentales de edad Mesozoica a Cuaternaria. El relieve es predominantemente mesetiforme, típico de la Patagonia Extraandina, con geoformas de origen fluvial como abanicos aluviales y pedimentos de flanco. Los suelos predominantes son Aridisoles (60%) y Entisoles (40%), que presentan texturas arenosas, gravas cementadas y susceptibilidad a la erosión hídrica y eólica. Hidrológicamente, el sitio pertenece a una cuenca endorreica con ausencia de drenajes permanentes, donde el escurrimiento es efímero y se manifiesta solo ante tormentas intensas. El clima es árido mesotermal, con una precipitación media anual de apenas 185,3 mm y una temperatura media de 15,03 °C, lo que resulta en un balance hídrico negativo. Los vientos dominantes provienen del sudoeste, alcanzando ráfagas que superan los 100 km/h, lo que favorece la dispersión atmosférica pero también la erosión del suelo. Respecto al agua subterránea, el nivel freático se sitúa a profundidades medias de entre 5 y 30 metros.
Biodiversidad
La vegetación se inserta en la Provincia Fitogeográfica del Monte, en transición hacia la Estepa Patagónica, dominada por comunidades xerófilas adaptadas a la escasez hídrica. Las especies más representativas incluyen jarillas (Larrea divaricata y L. cuneifolia), zampa (Atriplex lampa), alpataco (Prosopis alpataco) y monte de perdiz (Senna aphylla). Estos ejemplares poseen adaptaciones morfológicas como raíces profundas y pilosidad para sobrevivir a la alta insolación. En cuanto a la fauna, se registran especies del Dominio Zoogeográfico Patagónico, destacándose mamíferos como el guanaco (Lama guanicoe), el zorro gris y el puma. La avifauna local es diversa, con más de 40 especies identificadas, entre ellas el choique y diversos halcones. El entorno se describe como un ambiente antropizado debido a la preexistencia de instalaciones hidrocarburíferas, caminos y ductos que han modificado el hábitat original. No se han identificado hallazgos arqueológicos o paleontológicos directos en el sitio, aunque se reconoce el potencial patrimonial de la región.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas, correctivas y mitigadoras para cada etapa del proyecto. Para proteger la calidad del aire, se implementarán controles de emisiones en hornos de DTI y se prohibirá el tránsito de vehículos pesados por caminos no autorizados. En la gestión de ruidos, se realizarán monitoreos periódicos y se suspenderán actividades de construcción durante condiciones climáticas adversas. La protección del suelo incluye la instalación de bandejas de contención con 110% de capacidad en áreas de almacenamiento de químicos y la impermeabilización de celdas de descarga. El manejo del agua subterránea se fortalecerá mediante la instalación de una red de freatímetros perimetrales para el monitoreo sistemático de la calidad y niveles piezométricos. Se ha diseñado una obra de protección aluvional con zanjas de guarda y bermas para mitigar el riesgo hídrico identificado en el predio. Además, se aplicará un Plan de Gestión de Residuos que clasifica los desechos en no peligrosos (húmedos y secos) y especiales (Y), asegurando su disposición final a través de transportistas y tratadores habilitados como INDARSA y TSB S.A.
Conclusión
Tras el análisis exhaustivo de las características técnicas y ambientales del proyecto, se concluye que la construcción de la Planta TIRC es ambientalmente factible. La evaluación de impactos determinó que no existen riesgos críticos; el 70% de los impactos potenciales se clasifican como negativos moderados y el 20% como bajos, los cuales pueden ser gestionados mediante las medidas descritas en el PGA. Los factores más afectados, como la calidad del aire y la fauna por incremento sonoro, presentan una naturaleza temporal y mitigable. Por otro lado, el proyecto genera efectos positivos significativos en la actividad económica regional mediante la creación de 50 puestos de trabajo directos y la demanda de servicios locales. Finalmente, las acciones de restauración previstas para la etapa de abandono, como el escarificado de suelos y el desmantelamiento de infraestructura, aseguran la recuperación de las geoformas y la vegetación nativa a largo plazo.