Proyecto Excalibur

Impulsa Mendoza Sostenible S.A.
Mendoza

Contexto

El Proyecto Excalibur se presenta como un Informe de Impacto Ambiental (IIA) detallado para la etapa de exploración minera, ubicado en el departamento de Malargüe, provincia de Mendoza, Argentina. Este proyecto se inserta geográficamente en la región denominada Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), una zona con un marco regulatorio y socioambiental específico diseñado para potenciar el desarrollo minero sostenible en la provincia. El proponente y titular del proyecto es la empresa Impulsa Mendoza Sostenible S.A., cuya actividad principal es el desarrollo de la minería bajo las normativas del Código Minero Nacional. El estudio ambiental se ha elaborado siguiendo los lineamientos de la Ley N° 24.585 de Protección Ambiental para la Actividad Minera y la Ley General del Ambiente de Mendoza N° 5.961, asegurando el cumplimiento de los presupuestos mínimos de protección. La consultora GT Ingeniería S.A. fue la encargada de la redacción técnica del informe, integrando un equipo multidisciplinario para caracterizar el área y evaluar los riesgos ambientales asociados a la búsqueda de pórfidos de cobre y otras estructuras metalíferas mineralizadas.

Descripción Técnica

La etapa de exploración del proyecto tiene como objetivo fundamental el incremento del conocimiento técnico sobre la presencia de mineralización de cobre en la propiedad minera denominada Excalibur. Los trabajos se dividen en tres categorías principales:

Para apoyar estas operaciones, se contempla el montaje de un campamento transitorio con módulos habitacionales, una loguera para la gestión de testigos, un patio de residuos sectorizado y un sistema de tratamiento de efluentes domésticos con pozos sépticos y lechos de percolación.

Medio Físico

El proyecto se localiza en la Cordillera Principal, una unidad geomorfológica de relieve montañoso elevado con procesos activos de remoción en masa y vulcanismo terciario. La geología local está definida por la Formación Tordillo (Jurásico Superior), el Grupo Mendoza, que incluye las formaciones Vaca Muerta, Chachao y Agrio, y el Ciclo Eruptivo Huincán. El clima es de tipo seco, variando entre estepa, desértico y tundra polar según la altitud, con temperaturas medias anuales de 12,88 °C y una precipitación acumulada anual promedio de 274,30 mm. Hidrológicamente, la zona es de gran importancia por la presencia del Arroyo Chacay, un curso permanente que atraviesa el sector norte de la propiedad y pertenece a la cuenca endorreica del río Malargüe. Asimismo, se destaca la identificación de un glaciar de escombros activo dentro del área de estudio y una alta probabilidad de presencia de permafrost en las cotas más elevadas, factores que determinan una alta sensibilidad ambiental. El suelo se clasifica mayoritariamente como roca con nula permeabilidad, aunque existen Aridisoles y Entisoles en áreas específicas.

Biodiversidad

La zona pertenece a la unidad fitogeográfica Altoandina, donde la vegetación predominante es de estepa baja y comunidades de plantas pulvinadas como Junelia uniflora, Oxalis compacta y Azorella lycopodioides, junto con pastizales de Poa holciformis. Se han identificado especies vegetales endémicas con categorías de conservación, tales como Oxalis chachauensis y Poa huecu. La fauna regional presenta un alto valor ecológico, destacando la presencia del Guanaco (Lama guanicoe), el cual posee en el sur de Mendoza su única población migratoria conocida, y la Mara (Dolichotis patagonum), categorizada como vulnerable. Entre las aves, se resalta al Cóndor Andino (Vultur gryphus) y al Choique (Pterocnemia pennata), este último declarado Monumento Natural Provincial. Los reptiles incluyen especies endémicas de alta especificidad de hábitat como Liolaemus thermarum. Se otorga especial relevancia a las vegas altoandinas, las cuales, pese a su reducida superficie, funcionan como reservorios de agua y refugios críticos de biodiversidad.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental establece un marco preventivo estricto mediante doce Medidas de Protección Ambiental (MPA). Se destacan las Medidas de Cautela Efectiva que definen áreas de amortiguamiento: 500 m para glaciares, 2.000 m para los 10 puestos de crianceros identificados en el entorno y 200 m a cada lado del Arroyo Chacay para proteger su ribera. El procedimiento de Liberación Ambiental de Áreas exige una verificación técnica in situ antes de cualquier movimiento de tierra para descartar afectaciones a restos arqueológicos, fósiles o flora protegida. El manejo de residuos industriales y peligrosos se rige por la normativa vigente, incluyendo el uso de un patio de residuos sectorizado y el sistema de locación seca en perforaciones DDH para deshidratar recortes y reutilizar el 100% del agua líquida. Finalmente, se incorpora un Plan de Relaciones con la Comunidad para garantizar la comunicación con la población rural dispersa y un Plan de Contingencias para responder ante eventos como incendios, derrames o hallazgos fortuitos.

Conclusión

El IIA del Proyecto Excalibur concluye que la actividad de exploración es viable siempre que se apliquen rigurosamente los instrumentos de gestión ambiental definidos. La jerarquización de impactos muestra que la mayoría de las afectaciones son de nivel bajo o muy bajo tras la implementación de medidas de mitigación. Al integrar la protección de glaciares, la preservación del Arroyo Chacay y el respeto a la cultura de los puesteros locales, el proyecto busca equilibrar el desarrollo económico minero con la sostenibilidad de los ecosistemas críticos de la cordillera mendocina.

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