Ampliación del Muelle Comercial del Puerto de Ushuaia

Dirección Provincial de Puertos de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Tierra del Fuego

Contexto

El presente Estudio de Impacto Ambiental (EIA) analiza la viabilidad y las consecuencias de la 'Ampliación del Muelle Comercial del Puerto de Ushuaia', un proyecto estratégico localizado en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. La obra responde al crecimiento sostenido del movimiento portuario en los últimos años, buscando mejorar las condiciones para el atraque seguro de buques de gran porte y cruceros internacionales, lo que potenciará el turismo receptivo en la región. El marco legal que rige el estudio se fundamenta en la Constitución Nacional (Art. 41), la Constitución Provincial (Art. 54) y, específicamente, en la Ley Provincial N° 55 y su Decreto Reglamentario 1.333/1993. El proyecto se emplaza sobre la Bahía de Ushuaia, en la costa norte del Canal del Beagle, un sector que ya cuenta con intervenciones previas debido a la existencia del muelle original construido en 1997.

Descripción Técnica

La ingeniería del proyecto contempla la construcción del denominado 'SECTOR 5', una superficie operativa de aproximadamente 2240 m2 distribuida en 80 metros de largo y 28 metros de ancho. La infraestructura se basa en un sistema de 92 pilotes de hormigón armado de 1500 mm de diámetro, hincados mediante camisas metálicas perdidas que penetran el lecho marino a profundidades de entre 15 y 30 metros. Sobre estos pilotes se apoyan vigas longitudinales prefabricadas en doble 'T' y losetas autoportantes que sirven como encofrado para una losa de hormigón vaciada in situ de 35 cm de espesor. El complejo incluye también un dolfin de amarre de 57.76 m2 en el extremo Este y una pasarela metálica de vinculación. La obra está diseñada para operar con buques portacontenedores de hasta 175 metros de eslora y 14.30 metros de calado, como el tipo 'Perito Moreno', incrementando la capacidad logística total del puerto en un 20%.

Medio Físico

Geológicamente, el sitio se ubica en la cuenca sedimentaria de Magallanes, dentro de la provincia de la Patagonia Austral Extrandina. El sustrato está compuesto por metasedimentitas marinas profundas de la Formación Yaghan (Cretácico inferior) y el complejo metavolcánico de la Formación Lemaire (Jurásico superior). Los suelos de la zona de influencia son predominantemente de los órdenes Mollisol, Inceptisol y Alfisol, con un desarrollo pedológico limitado y alta vulnerabilidad en áreas de turbales. El clima regional es de tipo frío-oceánico, con temperaturas medias de 5°C y vientos persistentes del sudoeste y oeste que promedian los 21 km/h. En el Canal Beagle, las precipitaciones alcanzan los 520 mm anuales, manifestándose con baja intensidad pero alta frecuencia. La dinámica marina en el área es de baja energía debido a la protección orográfica de las sierras circundantes.

Biodiversidad

La biodiversidad del área de estudio incluye especies características de la ecorregión de los Bosques Patagónicos, aunque la obra se sitúa específicamente en la franja costera antropizada. La flora marina se limita a pequeñas dimensiones de algas bentónicas debido a la naturaleza arenosa del sustrato. En cuanto a la fauna, se destaca la presencia de aves marinas (carancho blanco, cotorra austral) y mamíferos marinos como lobos marinos de uno y dos pelos, focas y registros de hasta siete especies de cetáceos, incluyendo orcas y ballenas azules en aguas cercanas. La fauna bentónica consiste principalmente en moluscos y crustáceos que habitan el sedimento. El estudio subraya que no existen asentamientos permanentes de fauna mayor en el sitio exacto de obra, siendo su presencia circunstancial.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas y correctivas para minimizar los impactos negativos detectados, los cuales son mayoritariamente de importancia moderada a baja. Entre las acciones principales se encuentra la inducción ambiental obligatoria para todo el personal, el vallado y señalización de las zonas de trabajo, y la gestión estricta de residuos sólidos y efluentes sanitarios para evitar el vertido al mar. Se implementarán barreras flotantes y sistemas de contención para prevenir la dispersión de lodos bentoníticos o hidrocarburos durante la fase de pilotaje y operación de maquinaria pesada. Asimismo, se prohíbe la caza o pesca en la zona y se requiere un plan de contingencia específico para derrames e incendios. Tras finalizar la construcción, se procederá a la restauración del sitio, eliminando obradores y cualquier residuo de materiales excedentes.

Conclusión

El EIA concluye que el proyecto es ambientalmente factible, dado que la mayoría de los impactos negativos son temporales, localizados y compatibles con un medio ambiente ya intervenido por el puerto existente. Los impactos negativos más relevantes se asocian a la modificación puntual de las corrientes marinas y la calidad del aire por gases de combustión, todos ellos evaluados con un valor medio de -29 y -26 respectivamente. No se registraron impactos críticos o severos. Por el contrario, los beneficios socioeconómicos son notables, destacándose la generación de empleo (impacto positivo de +48) y la dinamización de las actividades económicas locales (+41). La ampliación permitirá una integración logística superior, favoreciendo el desarrollo de Tierra del Fuego como nodo de servicios para el turismo antártico y el comercio internacional.

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