Contexto
El proyecto surge bajo el marco de la Licitación Pública Nº01/24, impulsado por el Instituto Provincial del Agua (IPA) de la provincia del Chubut. Su origen técnico se remonta a un anteproyecto previo denominado “Anteproyecto Limpieza y Protección del Río Chubut en el tramo Rawson - Gaiman”, el cual ya contaba con aprobación ambiental mediante la Disposición 14/22 SGAyDS. La necesidad de esta intervención radica en la actual regulación del caudal del río por el dique Florentino Ameghino, lo que ha modificado el comportamiento natural del curso aguas abajo, favoreciendo el crecimiento excesivo de vegetación y la acumulación de residuos. Estos factores, sumados a la construcción de infraestructuras en el cauce, han reducido la capacidad de escurrimiento hidráulico, lo que representa un riesgo de inundación para las localidades de Gaiman, Trelew y Rawson ante posibles crecidas extraordinarias.
Descripción Técnica
La obra consiste fundamentalmente en la remoción de obstáculos y vegetación crítica sobre los márgenes y el cauce del río Chubut en un tramo de aproximadamente 55 kilómetros. La metodología seleccionada implica una intervención sucesiva de puntos críticos: se trabaja en un sitio hasta su cierre total antes de pasar al siguiente, optimizando el uso de maquinaria y personal. Para la ejecución, que tiene un plazo de 180 días, se requiere una cuadrilla de 4 operarios, maquinistas y equipo técnico especializado. El equipamiento principal incluye un tractor de 140 hp, una excavadora Komatsu PC200, un camión volcador Iveco Tector, además de herramientas manuales como motosierras Stihl y desmalezadoras. Un aspecto social relevante es el acuerdo con los municipios para el aprovechamiento del material vegetal extraído como fuente de calor con fines sociales.
Medio Físico
El área de estudio se emplaza en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh), caracterizado por un clima Frío Árido Patagónico con una temperatura media anual de 13.3ºC y amplitudes térmicas marcadas. Las precipitaciones son escasas, oscilando entre los 100 y 200 mm anuales, con una fuerte evaporación debido a la persistencia de vientos dominantes del sector oeste-suroeste que superan frecuentemente los 43 km/h. Geológicamente, la zona corresponde a una llanura aluvial rellena de material moderno del Cuaternario, con presencia de gravas finas, arenas, limos y arcillas. Los suelos predominantes son Aridisoles y Vertisoles, estos últimos con altos contenidos de arcilla que afectan el drenaje natural. Hidrológicamente, el río Chubut funciona como un sistema alóctono de régimen pluvio-nival, cuya cuenca inferior es la más pequeña y densamente poblada.
Biodiversidad
La vegetación autóctona está adaptada a condiciones de aridez y salinidad, destacándose especies como la jarilla (Larrea divaricata), el molle, el algarrobillo y el quilembay. Sin embargo, en las riberas predominan especies introducidas del estrato arbóreo como el mimbre amarillo (Salix alba), el mimbre negro y diversas variedades de álamos (Populus nigra y alba), además de tamariscos. En cuanto a la fauna, la zona alberga especies características de la estepa como el guanaco (Lama guanicoe) y la mara (Dolichotis patagonum), esta última catalogada como especie vulnerable. También se registra la presencia de mamíferos semiacuáticos como el coipo (Mycastor coypus) y el visón americano (especie invasora), y aves de importancia como el cauquén colorado (Chloephaga rubidiceps), especie en riesgo de extinción.
Plan de Gestión
Para mitigar los impactos detectados, se ha diseñado un Plan de Gestión Ambiental (PGA) robusto que incluye programas específicos. El Programa de Instalación de Campamentos establece una distancia mínima de 10 metros del agua y el uso de bandejas antiderrames para combustibles. El Programa de Gestión de Residuos contempla la segregación de RSU y el traslado de restos vegetales a sitios municipales específicos (Vivero Municipal en Rawson, Depósito Huarte en Trelew y Planta de efluentes en Gaiman). La protección de la fauna prohíbe estrictamente la caza y exige el retiro cuidadoso de árboles para permitir el desplazamiento natural de los animales. Finalmente, se definen niveles de contingencia (CN1 a CN3) y protocolos de comunicación inmediata con autoridades ante derrames o incendios.
Conclusión
El análisis de impacto ambiental concluye que los efectos negativos son de escala baja, carácter temporal y acotados espacialmente a los puntos de intervención. Las principales molestias se derivan del ruido de maquinaria y el tránsito vehicular sobre la red vial local. Por el contrario, los beneficios positivos son significativos: mejora inmediata de las condiciones hidrodinámicas del río, reducción del riesgo de desbordes, eliminación de vectores de enfermedades por acumulación de residuos y generación de empleo local. La no ejecución del proyecto implicaría el agravamiento de las obstrucciones actuales, comprometiendo la seguridad pública y la calidad del recurso hídrico para abastecimiento poblacional y productivo.