Contexto
El proyecto consiste en la construcción y operación del gasoducto denominado 'APO - La Mora', específicamente en su tramo ubicado dentro de la jurisdicción de la Provincia del Neuquén. El titular del proyecto es Pan American Energy SL, quien ha encomendado el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) a la consultora Ambiental: Estudios y Servicios Ambientales SRL. El trazado se localiza en el Departamento de Añelo, extendiéndose por aproximadamente 50,5 km en una dirección general sudoeste-noreste. La importancia estratégica del proyecto radica en el transporte de gas natural, proyectando una capacidad inicial de 10 millones de metros cúbicos por día (MMSCMD), con potencial de expansión futura a 30 MMSCMD mediante la adición de estaciones de compresión fuera del territorio neuquino. El sector de estudio se desarrolla paralelamente al corredor del gasoducto Centro Oeste existente, aprovechando pistas de servicio y caminos preexistentes para minimizar la fragmentación del hábitat y optimizar el acceso logístico a través de las rutas provinciales Nº 7, Nº 17 y Nº 8.
Descripción Técnica
La obra técnica principal es la instalación de una cañería de 36 pulgadas de diámetro nominal, especificada bajo la norma API 5L, grado X-70, PSL2. El diseño contempla costuras longitudinales (LSAW) y un revestimiento externo triple capa de polietileno extruido de 3,5 mm para protección anticorrosiva. La Presión Máxima Admisible de Operación (MAPO) se ha calculado en 1219 psig (85,7 kg/cm2). Las instalaciones complementarias en Neuquén incluyen una trampa lanzadora de herramientas de inspección inteligente (scrappers) en la progresiva Pk 0 y una válvula de bloqueo de línea (SDV) en la Pk 32, operable de forma remota. El sistema de control y supervisión integra unidades RTU y PLC bajo un protocolo TCP/IP conectado a un sistema SCADA centralizado. Para las comunicaciones, se ha diseñado un sistema redundante que utiliza enlaces inalámbricos por microondas (Wimax) como canal primario y un enlace satelital BGAN como respaldo. La vida útil estimada de la infraestructura es de 30 años, y durante la fase de construcción se prevé un pico de mano de obra de hasta 200 personas.
Medio Físico
El diagnóstico ambiental describe un clima de tipo árido y frío (clasificación Koppen-Geiger), con una temperatura media anual de 16,1 °C y precipitaciones escasas que definen un bioma de estepa desértica. Geológicamente, la traza atraviesa depósitos fluviales antiguos del río Neuquén, la Formación Bayo Mesa y niveles de pedimento del Pleistoceno. El relieve es mayoritariamente mesetiforme, caracterizado por planicies estructurales sedimentarias y bajos sin salida. Hidrológicamente, no se detectaron cuerpos de agua permanentes en la trayectoria directa, aunque existen cauces efímeros y cuencas endorreicas. Los acuíferos regionales (Grupo Neuquén) se encuentran a profundidades menores a 20 metros, con aguas que varían de dulces a salobres. Los suelos dominantes son Torriorthents típicos y Torrifluvents típicos, de textura franco-arenosa, profundidad somera a moderada y alta susceptibilidad a la erosión eólica e hídrica una vez removida la cubierta vegetal.
Biodiversidad
El área se inserta en la ecorregión del Monte de Llanuras y Mesetas. La vegetación predominante es el matorral arbustivo o jarillal, con una cobertura que oscila entre el 30% y el 50%. Las especies dominantes identificadas en los relevamientos de campo incluyen Larrea divaricata, Larrea cuneifolia, Atriplex lampa (zampa), Prosopis alpataco y Cassia aphylla. Se destaca la presencia de un estrato arbustivo alto que puede alcanzar los 2 metros de altura. En cuanto a la fauna, se registraron especies de mamíferos cavícolas como el tucu-tucu (Ctenomys), así como presencia de caballos ferales (Equus caballus). La fauna regional incluye especies de valor de conservación como el guanaco (Lama guanicoe), el puma y diversos reptiles endémicos del género Liolaemus. El monitoreo biológico no detectó plantas exóticas invasoras como Bromus tectorum en los sitios de muestreo específicos.
Plan de Gestión
El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas, correctivas y de mitigación estructuradas para las etapas de construcción, operación y abandono. Se enfatiza la prevención de incendios, especialmente durante las tareas de soldadura, y el control estricto de las emisiones gaseosas y material particulado. Para la protección del suelo, se exige la separación de horizontes edáficos (A, B y C) durante el zanjeo para asegurar una restauración efectiva de la capa orgánica y facilitar la revegetación natural. El Sub Plan de Monitoreo y Seguimiento Ambiental (SPAS) incluye el control de la calidad del agua utilizada en las pruebas hidrostáticas y la vigilancia de posibles derrames de hidrocarburos. Se han definido protocolos de hallazgos fortuitos para la protección del patrimonio paleontológico, dada la sensibilidad de las formaciones geológicas atravesadas. El plan también contempla la recomposición de pistas y sitios de acopio tras finalizar las obras.
Conclusión
La evaluación de impacto ambiental determina que las actividades del proyecto generarán impactos mayoritariamente negativos de carácter moderado a bajo sobre los medios físico y biológico, siendo la etapa de construcción la más crítica debido al desmonte y movimiento de suelos. No obstante, se identifican impactos socioeconómicos positivos relevantes, como la generación de empleo local y la mejora en la infraestructura energética regional. El estudio concluye que el proyecto de construcción del Gasoducto APO - La Mora es ambientalmente viable, siempre que se cumplan estrictamente las medidas de mitigación detalladas en el Manifiesto General de Impacto Ambiental y se mantenga una supervisión continua de las contingencias operativas.