Parque Industrial Curtidor Lanús y Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos Industriales

ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo)
Buenos Aires

Contexto

El proyecto del Parque Industrial Curtidor (PIC) y su Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos Industriales (PTELI) surge como una respuesta estratégica y obligatoria en el marco del Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA) de la Cuenca Matanza Riachuelo. Este desarrollo se encuentra impulsado por ACUMAR y está inserto en el cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa 'Mendoza', que ordena la recomposición del ambiente y la prevención de daños futuros en la cuenca. La iniciativa busca nuclear a pequeñas y medianas empresas (PyMEs) del sector curtidor, históricamente dispersas y con deficiencias en el tratamiento de sus residuos, para generar economías de escala y mejorar radicalmente su desempeño ambiental. El predio, conocido como 'ACUBA', posee una historia de más de 30 años de intentos fallidos de urbanización e industrialización, y actualmente es gestionado por el Estado Nacional para eliminar los vertidos directos de cromo, sulfuros y materia orgánica al Riachuelo.

Descripción Técnica

El PIC se localiza en un predio de aproximadamente 22 hectáreas en el Partido de Lanús. Su diseño contempla un macizo central de 8 lotes destinado a procesos completos (pelambre, curtido y terminación) y dos macizos laterales con 14 lotes para procesos de semiterminado y terminado, sumando un total de 22 parcelas industriales. El corazón tecnológico del proyecto es la PTELI, diseñada con una capacidad de tratamiento primario de 6.000 m³/día para las empresas internas y un tratamiento secundario total de 12.330 m³/día, incluyendo efluentes de industrias linderas. El proceso técnico incluye:

Medio Físico

El sitio se emplaza en la región de la Pampa Ondulada, sobre la Terraza Baja o planicie de inundación del Riachuelo. El clima es templado-húmedo con una temperatura media anual de 16,9 °C y precipitaciones que promedian los 1.072 mm anuales. Geológicamente, el área está constituida por sedimentos del Postpampeano (Formaciones Luján y Querandí), representados por limos arcillosos y arenas finas de origen fluvio-lacustre y marino. Los suelos predominantes pertenecen a los órdenes Molisoles y Entisoles, aunque presentan una topografía irregular debido a rellenos antrópicos y microbasurales históricos. Hidrogeológicamente, el acuífero Puelche se identifica como la fuente principal para uso industrial, mientras que el acuífero freático presenta niveles de salinidad y contaminación que impiden su uso para consumo humano.

Biodiversidad

Debido al intenso uso antrópico, la degradación histórica y la presión urbana, la biota terrestre nativa en el predio es considerada mínima y relictual. Se limita a especies vegetales y animales altamente tolerantes a ambientes perturbados y ruderales. El estudio destaca que la fauna se compone principalmente de microfauna del suelo y avifauna urbana generalista. Sin embargo, el proyecto prevé un impacto positivo mediante la implementación de una cortina forestal perimetral de 15 metros de ancho y áreas de parquización interna que actuarán como corredores biológicos y barreras de mitigación sonora y atmosférica, mejorando la calidad del hábitat local.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental (PGA) se estructura en dos fases críticas:

Conclusión

La Evaluación de Impacto Ambiental concluye que el predio es apto para el uso industrial proyectado, siempre que se cumplan las medidas de mitigación propuestas. El beneficio ambiental más significativo es la reducción estimada del 78% en la carga contaminante general vertida a la Cuenca Baja del Riachuelo. La eliminación de vertidos de cromo (428 toneladas/año) y sulfuros (1.700 toneladas/año) representa un hito en la recuperación del recurso hídrico superficial, mejorando no solo la calidad del agua sino también la salud pública de los asentamientos precarios y barrios consolidados que rodean el proyecto.

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