PTG 2 Norte - Sierra Chata

PAMPA ENERGÍA S.A
Neuquén

Contexto

El presente Estudio de Impacto Ambiental (EIA) tiene por objeto principal la identificación, caracterización y evaluación de los impactos ambientales, tanto positivos como negativos, que se generarán como consecuencia directa del proyecto denominado 'PTG 2 Norte' en el Área de Concesión Sierra Chata, ubicada en la Provincia del Neuquén. El estudio se enmarca legalmente en el Decreto Provincial Nº 2.656/1.999, reglamentario de la Ley Provincial Nº 1.875 de Preservación, Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente, y cumple con la Resolución Nº 25/2.004 de la Secretaría de Energía de la Nación. El proyecto se localiza específicamente en el departamento Añelo, un área de intensa actividad hidrocarburífera donde la empresa proponente, Pampa Energía S.A., busca consolidar su capacidad de procesamiento de gas. El objetivo estratégico es obtener la Licencia Ambiental necesaria para la construcción de una planta de tratamiento que permita procesar la producción incremental del yacimiento para su posterior despacho al sistema de transporte.

Descripción Técnica

La ingeniería del proyecto contempla la construcción de una Planta de Tratamiento de Gas N° 2 Norte (PTG 2) con capacidades integrales de procesamiento. Las instalaciones básicas comprenden un manifold de alimentación de planta, separadores de entrada diseñados para operar a presiones de 7-8 kg/cm2g con capacidad de remoción de sólidos, y un sistema de deshidratación de gas mediante trietilenglicol (TEG) que utiliza dos skids regeneradores (titular y spare) para alcanzar especificaciones comerciales de 65 mgH2O/Sm3. Adicionalmente, se incluye compresión de salida, planta de tratamiento e inyección de agua de formación, y sistemas de servicios auxiliares como aire de instrumentos y antorchas. Desde el punto de vista civil, la obra requiere la preparación de una locación principal de 124.200 m2 (345m x 360m), un predio para campamento-obrador de 21.000 m2, un predio de receptora de scraper de 6.400 m2 y un predio flare de 25.600 m2. La logística de acceso implica la apertura de 1.373 m de nuevos caminos con un ancho de 6 m para la circulación de camiones pesados. La etapa de construcción demandará un movimiento de suelos masivo, estimado en 252.202 m3 de desmonte y el uso de 37.617 m3 de áridos calcáreos. El cronograma estimado de ejecución es de 120 días, empleando una mano de obra de aproximadamente 50 personas.

Medio Físico

El emplazamiento se encuentra en la Cuenca Neuquina, una región geológica dominada por el Grupo Neuquén, compuesto mayoritariamente por sedimentitas epiclásticas continentales. La geomorfología local se describe como un paisaje disectado caracterizado por crestas, espinazos y cuestas con relieves irregulares. El riesgo sísmico en la zona es calificado como 'Zona 1', lo que indica una actividad sísmica reducida o baja según los estándares del INPRES. Los suelos han sido clasificados como una fase ligeramente inclinada de torriortentes típicos y pedregosos, con presencia de torripsamentes típicos y frecuentes asomos rocosos que limitan su capacidad agrícola. La topografía del terreno presenta pendientes medias que oscilan entre el 2% y el 8%. En el aspecto hidrológico, el área se encuentra a 4 km al sur del Arroyo Carranza, y a nivel de detalle, se identificó un cauce temporal ubicado a unos 800 m al este del predio campamento-obrador, el cual presenta un ancho de 7 a 8 m y profundidades de hasta 5 m, aunque no interfiere directamente con las instalaciones proyectadas.

Biodiversidad

El ecosistema del área de influencia corresponde a la provincia fitogeográfica del Monte, donde la biota está adaptada a condiciones de extrema aridez y alta amplitud térmica. El relevamiento botánico realizado mediante transectas identificó una vegetación esteparia subarbustiva con una riqueza específica moderada. Las especies más representativas en el sitio son la Jarilla hembra (Larrea divaricata), que domina en sectores de mayor cobertura, la melosa (Grindelia chiloensis), el Olivillo (Hyalis argéntea), la uña de gato (Chuquiraga erinacea), el matasebo (Monttea aphylla) y el Molle (Schinus fasciculatu). La cobertura vegetal total del suelo varía entre el 40,3% y el 54%. En cuanto a la fauna silvestre, el estudio detectó indicios indirectos de actividad biológica, tales como nidos y deyecciones (heces), lo que confirma la presencia de especies adaptadas a los nichos ecológicos del monte patagónico, aunque no se registraron especies en peligro crítico de extinción de forma directa en el radio de afectación inmediata.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece directrices estrictas para prevenir, mitigar y restaurar los impactos identificados. Entre las medidas generales, destaca la prohibición absoluta de caza de fauna, recolección de leña y uso de armas por parte del personal. En la fase de construcción, el PGA exige el descapote selectivo de la vegetación y el suelo superficial para su posterior uso en tareas de restauración. Una medida técnica obligatoria es la escarificación del terreno intervenido a una profundidad de 0,3 m para favorecer el entrampamiento de semillas y facilitar la revegetación natural post-obra. Para la gestión de hidrocarburos, es mandatorio el uso de mantas orgánicas oleofílicas para contener cualquier potencial derrame en las zonas de operación. Un punto singular del plan es la gestión del patrimonio cultural: debido al hallazgo de restos fósiles en las coordenadas X: 5.789.402 – Y: 2.476.301 cerca del tendido del caño aéreo, se ha establecido un protocolo de suspensión de tareas y delimitación del área en caso de nuevos descubrimientos arqueológicos o paleontológicos. El plan concluye con medidas de abandono que incluyen el retiro total de equipos y la rehabilitación ecológica de las áreas afectadas.

Conclusión

Tras un análisis exhaustivo de los factores ambientales y las acciones proyectadas, se concluye que la construcción de la PTG 2 Norte es ambientalmente viable bajo la condición de cumplir estrictamente con el Plan de Gestión Ambiental propuesto. La evaluación no identificó impactos de categoría crítica. La distribución de los impactos negativos muestra que el 38% son de nivel bajo y el 40% son moderados, afectando principalmente al paisaje, la calidad del aire (por polvo y emisiones) y los niveles sonoros durante la fase de movimiento de suelos. No obstante, el proyecto aporta un beneficio positivo neto del 22% en la valoración ambiental, traccionado fundamentalmente por la dinamización de la actividad económica regional, la generación de empleo para 50 operarios y el fortalecimiento de la infraestructura energética provincial.

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