Acueducto La Paz – Estacas, Provincia de Entre Ríos

Gobierno de Entre Ríos - Dirección de Hidráulica / PROSAP
Entre Ríos

Contexto

El proyecto denominado “Acueducto La Paz – Estacas” se localiza en el extremo noroeste de la provincia de Entre Ríos, específicamente dentro del Departamento La Paz, abarcando los distritos de Tacuaras y Estacas. Esta iniciativa surge de la necesidad de dotar de agua dulce para riego a una zona de chacras con suelos de buena aptitud productiva pero que enfrentan recurrentes deficiencias hídricas y sequías. Tradicionalmente, la región ha utilizado represas en cabeceras de cuencas o perforaciones profundas de agua subterránea, las cuales han demostrado ser insuficientes o de mala calidad (salobres), limitando el desarrollo agrícola y degradando el recurso suelo. El área de influencia directa del proyecto comprende unas 45.019 hectáreas, donde se busca regar aproximadamente 11.285 hectáreas que ya se encuentran desmontadas o en producción actual. Desde el plano social, el acueducto pretende elevar la calidad de vida de los pobladores rurales, fijar la población al territorio evitando la migración por falta de oportunidades y aumentar la demanda de empleo rural genuino. El proyecto se enmarca en las políticas de desarrollo regional del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP) y cuenta con la supervisión técnica de la Dirección de Hidráulica de la provincia. La categorización ambiental preliminar asignada es de tipo “A”, lo que exige estudios de impacto detallados y procesos de consulta pública debido a la magnitud de las obras de infraestructura de riego propuestas.

Descripción Técnica

La infraestructura principal consiste en un sistema de riego colectivo mediante un acueducto a cielo abierto que actúa como canal principal de conducción, complementado por una red de canales secundarios de distribución. La captación del recurso hídrico se sitúa sobre el riacho Espinillo, un brazo del río Paraná, garantizando una fuente de agua segura frente a fenómenos estacionales de sequía extrema. El sistema técnico incluye estaciones de bombeo estratégicamente ubicadas para elevar el agua desde la cota del río (20 msnm) hasta las zonas más elevadas del domo agrícola (70 msnm). Una vez alcanzada la altura necesaria, el agua se distribuye por gravedad a través de canales secundarios hasta los límites de las parcelas individuales. El proyecto propone seis modelos productivos diferenciados según la aptitud del suelo, el relieve y la presencia de monte nativo. Estos modelos varían desde explotaciones ganaderas de 70 hectáreas con praderas bajo riego hasta grandes establecimientos mixtos de 750 hectáreas que integran cultivos de arroz, soja y maíz. Se destaca el Modelo 6, diseñado exclusivamente para áreas con 100% de monte nativo, donde el proyecto solo proveerá agua para bebida de ganado, fomentando la conservación del ecosistema mediante el manejo silvopastoril. La gestión del sistema estará a cargo de un consorcio de regantes en conjunto con el estado provincial, promoviendo la autogestión y el uso eficiente del agua.

Medio Físico

El entorno físico se caracteriza por ser una llanura ondulada que integra dos subregiones geomorfológicas principales: los terrenos bajos e inundables de los “Bañados del Yacaré” y la peniplanicie suavemente ondulada denominada “Superficie Federal-Feliciano”. Las altitudes fluctúan entre los 20 y los 70 metros sobre el nivel del mar. El clima regional es de tipo subtropical sin estación seca, con temperaturas medias anuales superiores a los 20°C y precipitaciones que exceden los 1.200 mm anuales, distribuidas principalmente en primavera y verano. Hidrográficamente, el área pertenece a la cuenca del río Paraná, dividida internamente por una línea divisoria de aguas coincidente con la Ruta Provincial Nº 1. Hacia el noroeste drenan arroyos menores como el Chanchigua y el Pairiri, mientras que hacia el sureste destaca la subcuenca del arroyo Estacas, principal afluente del arroyo Feliciano. Los suelos predominantes son de dos tipos: Molisoles en los sectores bajos, que son livianos, permeables y muy aptos para la agricultura; y Vertisoles en los sectores altos, caracterizados por su alto contenido de arcilla, pesadez y dificultad de laboreo, aunque con buena aptitud agrícola bajo un manejo adecuado. La calidad del aire es actualmente óptima, aunque el paisaje rural se verá modificado por la introducción de terraplenes y canales revestidos.

Biodiversidad

El área de proyecto se ubica en una zona de confluencia biogeográfica de tres ecorregiones: Delta e Islas del Paraná, Espinal y Esteros del Iberá. Esta condición de ecotono genera una alta biodiversidad y la presencia de comunidades compartidas. El monte nativo del Espinal es el ecosistema terrestre dominante, con especies como el ñandubay (Prosopis affinis), el algarrobo negro (Prosopis nigra), el espinillo y el chañar. En las riberas y zonas bajas se desarrollan selvas en galería y pajonales de paja brava y totora. La fauna incluye especies clave y en peligro, destacándose el aguará guazú, el puma, el yaguarundí, el ocelote y el ciervo de los pantanos. También es un corredor migratorio vital para aves que utilizan los humedales del litoral fluvial como sitios de parada o invernada. El río Paraná medio, adyacente a la toma, está declarado como Área Natural Protegida bajo la categoría de Reserva de Usos Múltiples. La persistencia del monte se asocia históricamente a la ganadería extensiva, aunque el avance de la frontera agrícola representa una amenaza constante de fragmentación del hábitat. Las zonas de monte nativo han sido categorizadas según la Ley 26.331 en Rojo (alto valor de conservación), Amarillo y Verde. El proyecto ha ajustado sus trazas para evitar la afectación directa de parches rojos continuos, especialmente en los Bañados del Yacaré.

Plan de Gestión

El Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece medidas preventivas y mitigadoras para las etapas de diseño, construcción y operación. Durante el diseño, se priorizó la modificación de la traza original del canal principal para evitar la fragmentación de montes de categoría Roja, optando por alternativas que transcurren por caminos públicos o límites de campos agrícolas. Se contempla la instalación de pasos de fauna elevados cada 2 km para mamíferos terrestres, consistentes en estructuras de hormigón con cobertura de suelo vegetal y arbustiva para dar continuidad al ecosistema. Para la fauna acuática y anfibia, se prevén pasos inferiores que respeten la continuidad de los arroyos y sus riberas. En la etapa operativa, es fundamental la capacitación de los productores en buenas prácticas agrícolas, manejo de agroquímicos y sistemas de riego para evitar la eutrofización de cuerpos de agua por lixiviación de nutrientes. Se implementará un programa de monitoreo permanente de la calidad del agua superficial y subterránea, así como del balance hídrico de las subcuencas involucradas. También se incluyen medidas estructurales como la insonorización de equipos de bombeo y la reducción de la iluminación nocturna para no perturbar a la fauna silvestre. Para los pequeños productores en riesgo de desplazamiento económico, se prevé asistencia técnica y el fomento de proyectos de integración socioeconómica.

Conclusión

El Acueducto La Paz – Estacas representa una obra de infraestructura estratégica para el norte entrerriano que permite la transición de un modelo de producción dependiente de fuentes hídricas precarias a uno de riego colectivo estable. Si bien el proyecto implica intervenciones importantes en el terreno, su diseño ha sido condicionado por criterios ambientales que priorizan la conservación del monte nativo del Espinal y el mantenimiento de los corredores biológicos. La viabilidad del proyecto depende no solo de la ejecución de las obras civiles, sino de la consolidación del consorcio de regantes y del estricto cumplimiento del Plan de Gestión Ambiental. Los beneficios socioeconómicos, como la revalorización de las tierras, la generación de empleo y la diversificación productiva, deben coexistir con la protección de las ecorregiones sensibles presentes en el área. En última instancia, la implementación exitosa de los seis modelos productivos propuestos permitirá demostrar que el desarrollo tecnológico y la intensificación agrícola son compatibles con la sostenibilidad ambiental si se aplican herramientas de ordenamiento territorial y monitoreo científico continuo.

OBTENER MÁS INFORMACIÓN